Es muy raro todo. Pensar que cuando abrí este blog sólo pensaba en descargarme, en vaciarme un poco de preocupaciones, en encontrar respuestas, en hacerme cuestionamientos que ya era hora de que me los hiciera, en conocer gente que le estuviera pasando lo mismo que a mí, pero nunca pensé (aunque si llegué a imaginar muy fantasiosamente) que me permitiría conocer a tan buenas personas, y sobre todo llegar a conocer aunque sea a una de ellas en persona. Si, no estaba verdaderamente en mis planes. Pero todo se dio como se tuvo que dar.
Ayer ese post tan cortito que hice a la mañana antes de salir para tomarme el micro que me llevaría hacia Retiro, resume todo lo que sentí ese día: nerviosismo. Y no sólo ese día, sino también la noche anterior, que no pude dormir por la alta dosis de ansiedad que mi cuerpo se encargaba de hacerme sentir, y por las miles de cosas que se me cruzaban por la cabeza y que sólo pude consultar con la almohada unas pocas horas antes de que volviera a estar despierto. Ayer estaba muy nervioso, es por eso que quizás no hablaba tanto como siempre, o no me comporté totalmente como suelo hacerlo. Mi cabeza estaba a mil tratando de entender qué estaba pasando, todo lo que estaba haciendo, todo lo que sino fuera por él no me hubiese animado a hacer.
Fue todo tan rápido que no alcanzaba a comprender cuál era el sentido de todo esto.
Lo que pasó ese día él ya se encargó de decirlo a su manera. La hora y media de viaje en micro hasta retiro con desvíos impensados y un chofer que casi se agarra con un gendarme, con lo cual dudé seriamente varios minutos de mi llegada al punto donde debía bajarme; los mensajes preencuentro, todas las llamadas para el encuentro y las vueltas que tuve que dar en Retiro por todas las estaciones y alrededor de una boca de subte para encontrarlo a él; el curso personalizado de ubicación en la city porteña con referencias de subtes (y de cómo tomarlos jej), trenes y calles, datos que eran totalmente desconocidos para mí; el paseo por Recoleta, la facu, el cine, la librería, Sacoa, el cementerio y nuestra simulación (más que convincente) de ser turistas ingleses pfff, los licuados y la moza torpe (supuestamente teñida jaj), la acalorada e interminable caminata hacia el jardín japonés, tan interminable que nunca terminamos y nos sentamos a la sombra de una estatua en una especia de plaza cerca del Rosedal (que no encontramos la entrada hasta que decidimos irnos XD) y hablamos de todo un poco; se vino el abrazo que tanto esperaba (desde hace mucho que quería dárselo) y una de las proposiciones más lindas que me hicieron en toda la vida; las miradas de los transeúntes y de los autos que pasaban por la avenida y de la paloma(¿) y del guarda que nos miraba feo; nuestra vuelta en tren; la espera del micro y la despedida un poco fallida, nuevamente a causa de gente que podría haber mirado y que se resumió en un abrazo y unos te quieros..y ese guiño de ojo y ese beso en el aire que él soltó cuando cruzaba la calle y que no pude contestar porque la gente me miraba a mí, por lo que sonreí automáticamente, sonrisa que no se me borró hasta mucho después; mi mirada que lo seguía mientras caminaba hacia la estación para comer y después irse, tratando de apartarlo de toda la gente, de toda la muchedumbre que no hacía más que apartarme cada vez más de él.
El viaje de vuelta fue un poco extraño, sentado del lado de la ventanilla no hice más que pensar en él, en todo lo que habíamos hecho, en todo lo que lamentablemente no pudimos hacer, en todo lo que habíamos recorrido para llegar a ese momento.
Para vos:
Todo fue tan rápido y tan lindo. Lo que me hubiese gustado haber pasado más tiempo, más tiempo para desinhibirme mucho más (y te digo que fue raro, porque eso me pasa con muy poca gente, con esas personas que uno considera especiales y que con ellas resulta difícil pronunciar las palabras), más tiempo para abrazarte..lo que me costó tratar de no hacerlo mientras caminábamos o esperábamos el tren o el micro, el esfuerzo que tuve que hacer para contener las ganas de besarte en la despedida, y de decirte que no quería que te fueses, que quería que eso no terminara nunca.
Pero no todo fue alegría y felicidad. Lo admito, hubo un sentimiento de culpa que no me dejó disfrutar de todo esto. Por lo pronto nunca le había mentido a mis viejos, o por lo menos con algo tan importante. La verdad que me moría por decirles que había estado con vos y que había pasado un día que no voy a olvidar muy fácilmente que digamos.
Me siento tan feliz, a pesar de todo, y me alegro mucho que ese primer beso del que muchos hablan y dicen que debe ser tan especial, haya sido con vos. Me podré arrepentir de haber mentido o de mil cosas más, pero de ese beso nunca. Habérselo dado a alguien en quien confío plenamente, a quien me supo entender y me entiende, con quien compartí muchas cosas, me llena de alegría.
Yo tampoco sé loque nos deparará el futuro,...sé que la distancia no está de nuestro lado, pero es seguro que este encuentro fue el primero de muchos encuentros más. Por lo menos así loq uiero yo. No sabés cuanto voy a extrañarte durante tu ausencia en lo que queda del mes, encima que ni mensajes podés recibir! Por eso que te quede claro que no te vas a deshacer de mí tan fácilmente jejj y que sos una gran persona para mí, muy muy especial (antes del encuentro también lo pensaba eh). Te quiero un montón Pe :) , sabélo.
A veces uno intenta darle sentido a tantas cosas sin darse cuenta que así, sin sentido, son mucho más dulces.