14 mar 2007

< IMPLOSIÓN >

Hoy la voy a hacer corta. Tal vez muy corta para mi gusto. Pero se debe a que es tarde y tengo mucho sueño, mañana es día de colegio y como les dije me estan dando con un palo, hoy ya tuve mi primer examen, y no fue nada más ni nada menos que sobre un famoso libro llamado "cien años de soledad" , que entre paréntesis es un muy buen libroo.

La cosa es que hasta hace unos momentos iba a escribir un hermoso post sobre el buen día que había tenido, de lo bien que me sentía, de lo contento que estaba. Pero después de esatar pensando un poco y casi sin darme cuenta me invadió un sentimiento al que no le puedo dar ningún nombre, porque no creo que lo tenga. Me sentí como agobiado de mí mismo, y junto a eso mi cerebro empezó a juntar todas las penas y tristezas que tenía dando vueltas por ahí, y las hizo una pelota que por momentos era como sí estuviera atorada en mi pecho y mi cara reflejaba lo peor. Ahí fue cuando inconcientemente mi cuerpo se olvidó de todo, se olvidó de lo fuerte que soy, se olvidó de lo resistente que soy, se olvidó de lo duro que soy, y exploté. Mejor dicho imploté. Las lágrimas se fueron para adentro, los sollozos eran como pequeños ahogos de mi respiración, y yo sólo dejaba que mis ojos se cerrasen y que mi corazón se limpiara definitivamente. Lloraba. Lloraba por dentro, y es una sensación tan escalofriante que no se la deseo a nadie.

Una vez más mi cuerpo me vence, y yo desesperadamente me rindo. ¿Cuándo será la vez en que pueda escribir que soy feliz y que no estoy sólo "contento"!?. No creo que llegue a escribir algo así. Para eso mi cuerpo y yo mismo tendríamos que dejar de jugar a esa lucha molesta de ver quien es más fuerte y quien le gana a quien. En pocas palabras eso sería llegar al punto en el cual no sintiera la necesidad de mentirme a mi mismo, y de tratar de ser alguien que mi cuerpo tarde o temprano me hace saber que no soy.
Y las consecuencias están ahí, a la vista de todos: una verdadera exploción interna, la cual ni yo sé cómo controlar.

1 comentario:

Ernesto dijo...

Hola, que suerte que nadie haya commentado, quería ser el primero, hace unas horas estuve a punto de hacerlo pero se trabo mi celular que no esta funcionando muy bien ultimamente. Bueno, quería decirte que me pone muy triste que te haya pasado eso, a mí las implosiones no me dan de ese modo entonces me cuesta un poco comprender todo lo que sentiste, pero espero que ya hoy estes un poquito mejor, supongo que tanta presion en la vida, hace que uno se cargue así por dentro, entiendo que entre la escuela, y el amor, y la familia, y la confusión uno se sienter muy abrumado. DE todas formas tengo que darte animos, no enumerar todas las abrumaciones de las personas como nosotros, a ver... tu siempre me dices que mire la vida con lindos ojos, que yo soy el que tengo que decidirme a sentirme bien, bien cuando me dices cosas a sí aveces te creo, pero a veces no... mejor te digo lo que mis años de viejo me han enseñado, que la felicidad felicidad no es algo que se siente siempre, no es un estado constante, son apenas unos minutos, aveces unas horas en varios años de vida de las personas. por supuesto puede extenderse por más tiemnpo pero solamente por sentimientos tan fuertes como un amor correspondido, digo esto por que hace unos días estuve leyendo la hstoria de una transexual, y a lo que he leído, y lo que ella cuenta, de todo por lo que ha pasado, la felicidad le ha llegado durante algun tiempo en la vida, cuando se ha sentido aceptada y amada por alguien que supo comprenderla y quererla y eso fue felicidad, el tiempo que duro hasta que el murio en un accidente, entonces la felicidad no es eterna, aveces ni es constante, tienes que tener valor para poder vivir la vida, y nosotros lo tenemos por que resistimos cada día, y ahi otros que estan peores que uno, y ellos tambien luchan, y llorar es algo que surge aveces para liberar el alma de tanto aguante. un beso