26 ago 2007

Una palabra.



Una palabra no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo,
igual que el viento esconde el agua,
como las flores que esconde el lodo.

Una mirada no dice nada
y al mismo tiempo lo dice todo,
como la lluvia sobre tu cara,
o el viejo mapa de algun tesoro,

como la lluvia sobre tu cara,
o el viejo mapa de algun tesoro.

Una verdad no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo,
como una hoguera que no se apaga,
como una piedra que nace polvo.

Si un dia me faltas no sere nada
y al mismo tiempo lo sere todo,
porque en tus ojos estan mis alas
y esta la orilla donde me ahogo.

Porque en tus ojos estan mis alas
y esta la orilla donde me ahogo.

Carlos Varela.

Para el que no la conoce, esta es una canción muy linda, interpretada por un cantante cubano, Carlos Varela.

[Estos días que han pasado han sido bastante raros. En principio porque estuve enfermo (muy enfermo y todavía lo estoy), lo que me vino bien para retomar fuerzas y ver las cosas desde otro punto, y darme cuenta de algunas cosas. Siento como que ese alguien me está tomando de boludo, y la verdad ya me cansé. Siento que algo tiene que cambiar. Siento que algo grande se avecina. No sé si estaría tan feliz si supiera qué. Después de todo, son sólo eso, sensaciones.]

20 ago 2007

Un viaje y algo (mucho) más.

Como sabrán (porque ya había avisado!) estos últimos días, específicamente una semana y media, estuve pasándolos en Bariloche, con motivo de mi viaje de egresados. La verdad que fue un viaje expectacular, muchas cosas pasaron que quedaran en mi memoria, para todos y cada uno de mis días. Hasta el viaje de ida (porque el de vuelta es lo peor que puede haber) fue más divertido que de costumbre: ni me enteré de ese paisaje del que había hablado la otra vez, ese que se corresponde con una patagonia seca y monótona, sólamente el tiempo pasó entre mates y conversaciones y algunas que otras bromas. Así hasta que llegamos al lugar tan esperado. Desde ese momento no se paró de disfrutar, ya sea de todas las excursiones, de las salidas, de los ratos libres, de las escapadas al centro, de las noches sin dormir, de las madrugadas apuradas, de los regresos cansados, de absolutamnete todo. Eso es lo bueno de estar entre amigos, no importa ni el lugar ni el momento, que uno siempre la va a pasar bien.
Lo que más rescato del viaje es que pude darme cuenta de las personas que me quieren y me he llevado muchas sorpresas al respecto. Muchos que yo pensaba que ni me registraban, era todo lo contrario. Pude conocer mucho más profundamente a varias personas, y saber un poco más de cómo sienten y qué es lo que les pasa.
Algo que recuerdo tan fuertemente como si fuera hoy, es un abrazo muy especial. En verdad no fue uno solo, nada más que ese fue uno de los más largos ( o eso me habrá parecido a mí) y uno de los más significativos. Fue despoués de una charla que nos dieron una tarde en una cabaña en una montaña, luego de un largo día en la nieve. Al principio el hombre que hablaba había empezado a hacernos revivir todo lo que habíamos hecho para llegar a ese viaje: las peleas , las decisiones, las discuciones, las votaciones y mcuhas cosas más en tono de humor. Pero después nos jugó una mala pasada y empezó a hablar más seriamente sobre los amigos, de que a veces uno no se siente muy valorado que digamos y se siente solo, y esa es la parte en la que la flecha dio en el blanco. Y las lágrimás no tardaron en salir, aunque la fuerza que yo hacía por no llorar era casi extrema. No sólo a mí se me humedecieron los ojos sino a varios amigos más, y esa fue la parte más linda porque comenzaron los abrazos. Yo no busqué nada, los abrazos venían hacia mí, eso fue lo mejor de todo, que vinieran a abrazarme porque lo sentían y no porque yo estuviese pidiendo. Y así fue como "él", al que le he dedicado varias páginas, se hundió en mí en un fuerte abrazo. Fue el abrazo que siempre estuve esperando. Y no me pude contener. Y se lo dije. Te quiero "....", le dije al oído. "Yo también te quiero" fue la respuesta. Eso me bastó para creer que si el viaje hubiese terminado en ese mismo momento, no me hubiese importado para nada. Ya había escuchado todo lo que quería escuchar. Ya había hecho lo que tanto deseaba y esperaba.
Pero por suerte el viaje continuó, y siempre fue mejorando. Hasta que llegó el día del regreso: nadie lo podía creer, los días se habían pasando volando, de un día para el otro ya teníamos que volver a meter todo en los bolsos y cargar las valijas en el micro. Es increíble todo lo que puede pasar en un viaje, ¿no?
Al final, uno termina coincidiendo con todo el mundo en una sola cosa aunque sea: no es lo mismo ver Bariloche desde adelante, en la entrada, en la ida,...que por atrás, a la salida, en la vuelta, alejándonos cada vez más de una de las semanas más lindas de nuestras vidas.

3 ago 2007

Mi OTRO yo

El otro

¿De dónde viene esa mirada
que a veces sube hasta mis ojos
cuando los dejo sobre un rostro
descansar de tantas distancias?

Es como un agua de cisterna
que brota desde su misterio,
profundidad fuera del tiempo
donde el recuerdo oscuro tiembla

Metamorfosis, doble rapto
que me descubre el ser distinto
tras esa identidad que finjo
con el mirar enajenado.

Julio Cortázar

Este es un excelente poema de Cortázar (el que estuve buscando bastante tiempo porqué no sabía en qué libro lo había leído), que representa de una manera totalmente precisa lo que me pasa y lo que siento. No sólo me represneta a mí sino a cualquier persona sea cual fuere su condición sexual, racial, social, religiosa, etc., ya que todos siempre tenemos esa doble identidad, esa cara que escondemos ya sea por vergüenza, miedo o diversión, y que a veces surge y se nos nota en la mirada, en lo que decimos, en lo que hacemos.
Es un poema que juega constántemente con ese "otro" que cada uno de nosotros somos, con esa otra persona que no es más que uno mismo, pero que ocultamos y callamos sabiendo que inevitablemente saltará a la vista, no sólo a la vista de los demás si no a la propia también.
En mi caso, es obvio que trato de no mostrar que estoy confundido (estado al que ya no le doy mucha importancia y que lo dejo en las manos de quien sea), se me nota, y no hay nada que hacer con ello. Más allá de eso, también está ese "otro" que algunas veces quiere darse por vencido, o ese que quiere mandar todo a la mismisima $/%&/%$"·)/(..., o ese que está muy triste, o ese que quiere salir gritando de alegría, en definitiva ese otro que no se anima a mostrarse, a salir del encierro, o que uno no quiere dejar que haga presencia ante los demás.
Es difícil creer que tantas cosas nos digan unos simples versos,..que aunque sean cortos estan llenos de significado.