Como sabrán (porque ya había avisado!) estos últimos días, específicamente una semana y media, estuve pasándolos en Bariloche, con motivo de mi viaje de egresados. La verdad que fue un viaje expectacular, muchas cosas pasaron que quedaran en mi memoria, para todos y cada uno de mis días. Hasta el viaje de ida (porque el de vuelta es lo peor que puede haber) fue más divertido que de costumbre: ni me enteré de ese paisaje del que había hablado la otra vez, ese que se corresponde con una patagonia seca y monótona, sólamente el tiempo pasó entre mates y conversaciones y algunas que otras bromas. Así hasta que llegamos al lugar tan esperado. Desde ese momento no se paró de disfrutar, ya sea de todas las excursiones, de las salidas, de los ratos libres, de las escapadas al centro, de las noches sin dormir, de las madrugadas apuradas, de los regresos cansados, de absolutamnete todo. Eso es lo bueno de estar entre amigos, no importa ni el lugar ni el momento, que uno siempre la va a pasar bien.
Lo que más rescato del viaje es que pude darme cuenta de las personas que me quieren y me he llevado muchas sorpresas al respecto. Muchos que yo pensaba que ni me registraban, era todo lo contrario. Pude conocer mucho más profundamente a varias personas, y saber un poco más de cómo sienten y qué es lo que les pasa.
Algo que recuerdo tan fuertemente como si fuera hoy, es un abrazo muy especial. En verdad no fue uno solo, nada más que ese fue uno de los más largos ( o eso me habrá parecido a mí) y uno de los más significativos. Fue despoués de una charla que nos dieron una tarde en una cabaña en una montaña, luego de un largo día en la nieve. Al principio el hombre que hablaba había empezado a hacernos revivir todo lo que habíamos hecho para llegar a ese viaje: las peleas , las decisiones, las discuciones, las votaciones y mcuhas cosas más en tono de humor. Pero después nos jugó una mala pasada y empezó a hablar más seriamente sobre los amigos, de que a veces uno no se siente muy valorado que digamos y se siente solo, y esa es la parte en la que la flecha dio en el blanco. Y las lágrimás no tardaron en salir, aunque la fuerza que yo hacía por no llorar era casi extrema. No sólo a mí se me humedecieron los ojos sino a varios amigos más, y esa fue la parte más linda porque comenzaron los abrazos. Yo no busqué nada, los abrazos venían hacia mí, eso fue lo mejor de todo, que vinieran a abrazarme porque lo sentían y no porque yo estuviese pidiendo. Y así fue como "él", al que le he dedicado varias páginas, se hundió en mí en un fuerte abrazo. Fue el abrazo que siempre estuve esperando. Y no me pude contener. Y se lo dije. Te quiero "....", le dije al oído. "Yo también te quiero" fue la respuesta. Eso me bastó para creer que si el viaje hubiese terminado en ese mismo momento, no me hubiese importado para nada. Ya había escuchado todo lo que quería escuchar. Ya había hecho lo que tanto deseaba y esperaba.
Pero por suerte el viaje continuó, y siempre fue mejorando. Hasta que llegó el día del regreso: nadie lo podía creer, los días se habían pasando volando, de un día para el otro ya teníamos que volver a meter todo en los bolsos y cargar las valijas en el micro. Es increíble todo lo que puede pasar en un viaje, ¿no?
Al final, uno termina coincidiendo con todo el mundo en una sola cosa aunque sea: no es lo mismo ver Bariloche desde adelante, en la entrada, en la ida,...que por atrás, a la salida, en la vuelta, alejándonos cada vez más de una de las semanas más lindas de nuestras vidas.
Lo que más rescato del viaje es que pude darme cuenta de las personas que me quieren y me he llevado muchas sorpresas al respecto. Muchos que yo pensaba que ni me registraban, era todo lo contrario. Pude conocer mucho más profundamente a varias personas, y saber un poco más de cómo sienten y qué es lo que les pasa.
Algo que recuerdo tan fuertemente como si fuera hoy, es un abrazo muy especial. En verdad no fue uno solo, nada más que ese fue uno de los más largos ( o eso me habrá parecido a mí) y uno de los más significativos. Fue despoués de una charla que nos dieron una tarde en una cabaña en una montaña, luego de un largo día en la nieve. Al principio el hombre que hablaba había empezado a hacernos revivir todo lo que habíamos hecho para llegar a ese viaje: las peleas , las decisiones, las discuciones, las votaciones y mcuhas cosas más en tono de humor. Pero después nos jugó una mala pasada y empezó a hablar más seriamente sobre los amigos, de que a veces uno no se siente muy valorado que digamos y se siente solo, y esa es la parte en la que la flecha dio en el blanco. Y las lágrimás no tardaron en salir, aunque la fuerza que yo hacía por no llorar era casi extrema. No sólo a mí se me humedecieron los ojos sino a varios amigos más, y esa fue la parte más linda porque comenzaron los abrazos. Yo no busqué nada, los abrazos venían hacia mí, eso fue lo mejor de todo, que vinieran a abrazarme porque lo sentían y no porque yo estuviese pidiendo. Y así fue como "él", al que le he dedicado varias páginas, se hundió en mí en un fuerte abrazo. Fue el abrazo que siempre estuve esperando. Y no me pude contener. Y se lo dije. Te quiero "....", le dije al oído. "Yo también te quiero" fue la respuesta. Eso me bastó para creer que si el viaje hubiese terminado en ese mismo momento, no me hubiese importado para nada. Ya había escuchado todo lo que quería escuchar. Ya había hecho lo que tanto deseaba y esperaba.
Pero por suerte el viaje continuó, y siempre fue mejorando. Hasta que llegó el día del regreso: nadie lo podía creer, los días se habían pasando volando, de un día para el otro ya teníamos que volver a meter todo en los bolsos y cargar las valijas en el micro. Es increíble todo lo que puede pasar en un viaje, ¿no?
Al final, uno termina coincidiendo con todo el mundo en una sola cosa aunque sea: no es lo mismo ver Bariloche desde adelante, en la entrada, en la ida,...que por atrás, a la salida, en la vuelta, alejándonos cada vez más de una de las semanas más lindas de nuestras vidas.





6 comentarios:
Hola joaa..
yo tambien andube por bariloche uno dias.. lleno de genteee.. pero eran vacaciones. no viaje dde egresadoos..
los viajes asi en compañeros siempre traen buenoos recuerdoos y no se olvidan.
Lo unico de malo para mi q tienen estos viajes.. es que siempre te haces amigos de todos y los conoces.. pero cuando se vuelve a clases todo como q se cae abajo y cada uno vuelve con su grupito. y se va perdiendo la relacion con el resto.
Suerte.)
bueno, pero que bien que te haya ido bien en bariloche. ¿La vuelta no se pasa volando tambien, porque se duermen todo? Al menos asi me paso a mi.
joaqui!!!!!!!!!! volvio!!! jajaja
que lindo bariloche! no lo conozco pero no va a faltar oportunidad!
me alegro que alla disfrutado de todo el viaje! luego me contaras anecdotas esas que nunca faltan!
beso ninio!
cuidese!
Buenísimo que la hayas pasado tan bien, estos viajes siempre sirven para acercarse mas, para conocer a ese o aquel que no pudimos durante el año.
Y nene! amplia detalles, quiera saber mas de este viajecito!!!
Beso enorme
Hola, que bueno que le pudiste decir que lo querìas, y que el te respondieraque tambien, no se si serà el chico del que hablabas hace ya bastantes meses, pero aunque fuera otro, por lo menos fuiste capaz de decir lo que sentìas, eso es algo muy bueno, asì es como hay que vivir la vida, arriesgandose y siendfo sincero, asì tengo que vivirla yo, y por eso antes de pedirle a los demàs que lo hagan asì, yo por moral, tengo que vivirla de ese modo, necesito juntar fuerzas en este corazoncito. Pero animo que seguimos adelante, Espero que aun te acuerdes de mi.Siempre me acuerdo de vos! Que estes bien, Muchas Felicidades
Holas! Comento tarde en este posteo "vencido" porque lo leí y me sentí bastante identificado con lo que contaste sobre tu viaje.
Yo viaje ya hace más de 2 años y también la pasé de 10 en todo sentido.
Y es como decís, te das cuenta de las personas que realmente te quieren...
Con mis amigos siempre que nos vemos sale alguna anécdota del viaje... ya sea algo gracioso o tan simple como un abrazo pero que fue muy significativo.
Bue, también a través de tu posteo pude revivir algunos momentos. Sobre todo aquel en que el "flaco" que vos decís te hacía cagar de la risa y zas! te termina por sensibilizar maal y sacudirte hasta la médula. Siempre me acuerdo de ese momento y de ese "flaco" que era pelado y creo que se llamaba Dipy o algo así... Cuestión que también me abrazé con mis amigos de una manera que nunca voy a olvidar...
Bue, me diste ganas de ver a mis amigos y ver las fotos de mi bariloche!
En fin, muy lindo el posteo... :)
Suerte
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