15 sept 2008

Soledad - Jorge Drexler






"Ya pasó, ya he dejado que se empañe la ilusión de que vivir es indoloro. Que raro que seas tú quien me acompañe, soledad... a mí, que nunca supe bien cómo estar solo. "


[ Fucking ilusiones. Canciones que lo dicen todo... ]

11 sept 2008

queeeeeer -

Lo sé, ahora mismo tendría que estar leyendo una parva de fotocopias de esa materia que no sé si tendrá algo contra mí o si a todos les pasará lo mismo, pero en cada una de las clases el profesor de Sociología, con ese aire de fumador intelectualoide empedernido (no existe día que no termine sin olor a pucho en la ropa), siempre me deja pensando, inclusive por mucho tiempo después. Muchas veces fueron las oportunidades en que después de cursar sentí la necesidad de sentarme a escribir o de publicar algo de lo hablado en clase, sobre todo de la parte en la que me sentí tocado (es obvio que el feudalismo, la imaginación sociológica y la secularización me tienen sin cuidado).
Últimamente me ha pasado algo raro, no me siento para nada identificado con la cultura gay, si es que ésta existe. Siento que no pertenezco, que no encajo en esa cultura, en ese estereotipo, en ese modelo de vida que la sociedad dice que aquellas personas denominadas (y a veces autodenominadas) 'gay' tienen que seguir. Simplemente soy sapo de otro pozo, y eso muchas veces choca con mi realidad y me hace replantearme muchas cosas. Ni la música, ni la ropa, ni los lugares, ni la personalidad vinculados estrictamente con la cultura queer se me hace propio, ni siquiera me representa. No logro identificarme con la etiqueta de 'gay', aunque tampoco podría identificarme con los demás rótulos que andan divagando por las calles.
Esta situación casi existencial terminó de explotar en mi cabeza cuando en una de las clases de sociología el profesor empezó a irse por las ramas hablando de el significado de 'cultura' y de 'prejuicio'. Así llegó a algunas conclusiones que quedaron anotadas todas bien apretadas contra uno de los bordes de la hoja de apuntes, y lo que alcanzo a transcribir dice algo así:

"La cultura nos da identidad, la cultura indica como somos y como nos vemos como persona. Uno no tiene identidad hasta que no se reconcilia con el espejo. Cuando uno acepta lo que es la cultura es lo que nos da la identidad. Sentido de pertenencia."
"Los prejuicios simplifican la vida cotidiana, la percepción está llena de prejuicios. El sentido común es impropio, no observa sistemática y objetivamente, sino que percibe construyendo una serie de significados en donde entran en juego los prejuicios. Para vivir el hombre necesita de los prejuicios, y si no los necesitase, le sería imposible librarse de ellos. Para vivir el hombre necesita de los rótulos, de las etiquetas, que no son más que meros prejuicios."

Ahora seguro que pueden enteder porqué tanto palabrerío me hizo pensar tanto.
Según mis anotaciones no tengo cultura, no me reconcilié con migo mismo, no me acepto, no tengo sentido de pertenencia y además no encajo en ningún prejuicio.

Sálveme dios!

6 sept 2008

Amor escrupuloso.

Creía que no iba a volver a pasar, sin embargo mi cuerpo vuelve a tambalearse ante su más mínima y descarada insinuación. Ya había dejado de hacérseme costumbre y por poco olvido como es que quiebra los silencios, como llena los refugios, como empaña los cristales, como hace que uno llore almíbar por los ojos. Ahogo las palabras en un mar ofuscado de prejuicios y trato de ignorar la meliflua toxina que quizás ya corre por mis venas.

¿Son más ganas que otra cosa? ¿O es otra cosa más que ganas? No lo sé (está prohibido decir no sé).

Desconozco si hago bien, si pienso bien, si estoy en lo cierto, en la dirección correcta. Yo puedo oír que se acerca y que toca mi puerta, o el vidrio de la ventana, o que está bajando por la chimenea. Pero quién sabe si es real, si no son mis ganas, si no es más que un espejismo austero o una vaga ilusión que quema.

Pasos en falso. Eso es lo que no necesito, ni yo ni nadie. Por lo menos ahora, donde lo que menos espero es caer ingenuamente en la trampa y quedar atrapado en las redes de las que tanto me costó despegarme. Es como si las redes volvieran, las siento escurrirse entre mis poros, me arden las redes, me pican las redes y no puedo hacer nada al respecto.

Ayer sentí un deseo desesperante, y algo así como la agitación previa a que se abran las compuertas y las canillas, y se filtraron algunos recuerdos y otras barbaridades del pasado y del presente. Hoy en cambio duró menos de tres minutos y aquí estoy, escribiendo sobre ello. Cuando uno siente que está llegando no hay otra cosa que sentarse a esperar que ocurra o que escurra.

Habrá que dejarse llevar.


[Oltre le distanze, noi non siamo soli]