¿Son más ganas que otra cosa? ¿O es otra cosa más que ganas? No lo sé (está prohibido decir no sé).
Desconozco si hago bien, si pienso bien, si estoy en lo cierto, en la dirección correcta. Yo puedo oír que se acerca y que toca mi puerta, o el vidrio de la ventana, o que está bajando por la chimenea. Pero quién sabe si es real, si no son mis ganas, si no es más que un espejismo austero o una vaga ilusión que quema.
Pasos en falso. Eso es lo que no necesito, ni yo ni nadie. Por lo menos ahora, donde lo que menos espero es caer ingenuamente en la trampa y quedar atrapado en las redes de las que tanto me costó despegarme. Es como si las redes volvieran, las siento escurrirse entre mis poros, me arden las redes, me pican las redes y no puedo hacer nada al respecto.
Ayer sentí un deseo desesperante, y algo así como la agitación previa a que se abran las compuertas y las canillas, y se filtraron algunos recuerdos y otras barbaridades del pasado y del presente. Hoy en cambio duró menos de tres minutos y aquí estoy, escribiendo sobre ello. Cuando uno siente que está llegando no hay otra cosa que sentarse a esperar que ocurra o que escurra.
Habrá que dejarse llevar.
[Oltre le distanze, noi non siamo soli]





3 comentarios:
Con tu última frase simplificas todo y tienes toda la razón, supongo que entenderás y si no todo mi BLoG cuenta un poco de esa historia, que = que a ti, me pasa... ya se la tuya, y se quedará en secreto como prometi!
Besos
Cambié el título para despertar algunas neuronas..no puede ser que nadie haya entendido un joraca de nada!
(: extraño escribir en el blog.
Holaa niño!!
que andas haciendo?, asi que "amor"; me alegro que (por fin) te este llendo bien con este tema.. [todos saben que] te lo mereces!!
perdon por endar ten extraviado!!
Besos!!
Publicar un comentario