Estamos en el horno. Primero un día creemos que nos podemos llevar el mundo por delante (y creemos tener las razones para ostentar dicha actitud) y al inmediato siguiente estamos con el lagrimón en el ojo tirados sobre un piano recordando frases que vaya a saber uno porqué el fucking cerebro trajo a la mente justamente en ese momento, cuando todo parecía ir viento en popa, con todas las de ganar (ya había superado todo un record de no dejar escapar ni una mísera lágrima durante semanas y semanas). Resulta ser que no ganamos más que un cachetazo de la realidad en la cara y un rápido ajetreo de movimientos que intentaron secar mis ojos al momento en que alguien entraba en mi cuarto para ofrecerme un abrigo o un par de zapatillas y que al mirarme corrió instantáneamente su vista y aquí no pasó nada.
Una instantánea más de un día entre muchos que no dejan de sorprenderme. Cada uno viene impreso con alguna tinta desconocida o trae algo particular con lo cual quedarme y usar de protección contra esos pequeños pensamientos que derriban paredes gruesísimas, muros infranqueables, hasta records sin ir más lejos. Personas nuevas (amigos, bloggers -si, sos vos, y si leés ésto..volvéee!-, y otras cosas más) y por lo tanto miedos nuevos, superación parcial de exámenes, juntada con amigos, mensajes realmente inesperados, noches buenas y no tanto, conversaciones para el recuerdo (si en un taxi vas con un par de amigos post-noche-desopilante y empezás hablando de la existencia de la vida en marte, seguís con darwin y la teoría de la evolución y terminás justificando todo con algunos pasajes de 'El Capital' de Marx, estás ante una conversación para el recuerdo), intuición de cambios y querer los cambios, romper con algún esquema predeterminado y atreverme, cortes de cabellos, saludos sorepresivos, ataques histéricos ajenos, repentino interés por mi carrera, reacciones ambiguas, extraña felicidad en caras comunmente poco felices, mucho tiempo para unas cosas y tan poco para otras, en fin muchas cosas que si las digo todas ya va a parecer raro.
Si pudiera elegir optaría por algo distinto, no tanto pero distinto al fin. Hay una frase que lo resume un poco todo y que casualmente fue la que reventó en mi cabeza y mandó el record a freir churros. 'Tenes potencial, aunque te cueste creerlo' ( gracias por decírmelo, ahora de a poco me caen las fichas). Me estoy dando cuenta.
Fuera ilusiones, fuera expectativas. De qué sirven sino para pintarnos algo que no es, algo que casi nunca se cumple, y si se cumple seguramente es algo que ni siqueira esperábamos. Me cansé de hablar de nuevos comienzos, de finales y de cosas por el estilo, ya demasiado hablé de eso para venir a ocupar mi tiempo en divagaciones pasadas. Pero puedo hablar de cambio. Quizás cambios insignificantes o inconscientes, pero ahí está la clave. Querer es el primer paso, y hoy me agarraron con ganas de caminar.
No tiene nada que ver pero nosé porqué no me la puedo sacar de la cabeza, ni dejar de tocarla en el piano. Sozinho, de Caetano Veloso.
[Onde está você agora?]
Una instantánea más de un día entre muchos que no dejan de sorprenderme. Cada uno viene impreso con alguna tinta desconocida o trae algo particular con lo cual quedarme y usar de protección contra esos pequeños pensamientos que derriban paredes gruesísimas, muros infranqueables, hasta records sin ir más lejos. Personas nuevas (amigos, bloggers -si, sos vos, y si leés ésto..volvéee!-, y otras cosas más) y por lo tanto miedos nuevos, superación parcial de exámenes, juntada con amigos, mensajes realmente inesperados, noches buenas y no tanto, conversaciones para el recuerdo (si en un taxi vas con un par de amigos post-noche-desopilante y empezás hablando de la existencia de la vida en marte, seguís con darwin y la teoría de la evolución y terminás justificando todo con algunos pasajes de 'El Capital' de Marx, estás ante una conversación para el recuerdo), intuición de cambios y querer los cambios, romper con algún esquema predeterminado y atreverme, cortes de cabellos, saludos sorepresivos, ataques histéricos ajenos, repentino interés por mi carrera, reacciones ambiguas, extraña felicidad en caras comunmente poco felices, mucho tiempo para unas cosas y tan poco para otras, en fin muchas cosas que si las digo todas ya va a parecer raro.
Si pudiera elegir optaría por algo distinto, no tanto pero distinto al fin. Hay una frase que lo resume un poco todo y que casualmente fue la que reventó en mi cabeza y mandó el record a freir churros. 'Tenes potencial, aunque te cueste creerlo' ( gracias por decírmelo, ahora de a poco me caen las fichas). Me estoy dando cuenta.
Fuera ilusiones, fuera expectativas. De qué sirven sino para pintarnos algo que no es, algo que casi nunca se cumple, y si se cumple seguramente es algo que ni siqueira esperábamos. Me cansé de hablar de nuevos comienzos, de finales y de cosas por el estilo, ya demasiado hablé de eso para venir a ocupar mi tiempo en divagaciones pasadas. Pero puedo hablar de cambio. Quizás cambios insignificantes o inconscientes, pero ahí está la clave. Querer es el primer paso, y hoy me agarraron con ganas de caminar.
No tiene nada que ver pero nosé porqué no me la puedo sacar de la cabeza, ni dejar de tocarla en el piano. Sozinho, de Caetano Veloso.
[Onde está você agora?]





3 comentarios:
No importa que sean pequeños, Joaco, porque los cambios siempre nos traen cosas nuevas; las expectativas no son innecesarias, que nos permiten soportar una realidad y un presente que pueden ser mejores.
Por eso, si los has detectado, sigue trabajando por esos vuelcos pequeños, porque ellos te traerán novedades que, ante un presente imperfecto, pueden hacerte feliz.
Saludos.
así te quiero escuchar
beso enorme
Me encanto leerte asi :D
Ese es el joa que me gusta!!!!, te trañO!!! aBAsHoTe!!!!
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