24 dic 2008

Navidad.

Podría decir muchas cosas en este día, abrir la boca y dejar que nazcan y se reproduzcan montañas de buenos augurios.
Ésta no va a ser una Navidad como todas las demás, como aquellas navidades pasadas.
Ayer se la han llevado, me la arrebataron de mis días, aunque siga estando allí, en mi vida toda.
Es increíble como todo puede cambiar del día a la noche, de la noche a la mañana las luces se apagan, el sol se entierra, los pájaros afuera enmudecen para siempre.
Mi abuela, aquella que supo acompañarme a su modo, aquella que supo regalarme una última sonrisa antes de su partida, ya no está entre nosotros, pero sin embargo está más presente que nunca.
Entendí lo efímero de la vida. Un día sos y al otro fuiste. Esa es la ley, lo efímero rige nuestro destino.
A pesar de que ya no pueda encontrarla aquí, ella está, sé que siempre lo estará, estoy seguro que ahora bastará alzar un poco la mirada, y encontrarla mirando el cielo.

A pesar de todo hoy es Navidad, y ella hubiese querido que todos la celebrásemos como siempre, en familia.
Desde este pequeño lugar les deseo a todos una muy feliz Navidad, y un mejor Año Nuevo.

[Donde quieras que estés, te quiero y te extraño..]

11 dic 2008

Ma che caldo faaa!


Discover Los Rodríguez!


Ni el ventilador me consuela en mi intrépido ensimismamiento entre tantas hojas y fotocopias y cuadernos y carpetas amontonadas o tiradas por ahí. Lo peor es que estoy tranquilo, falta menos de una semana, y estoy como si supiera todo y pudiera rendir ahora mismo esos dos benditos finales. Falta tan poco para alcanzar las tan esperadas vacaciones que estos últimos días se hacen infinitamente interminables y lejanos. Es el último esfuerzo del año (como si pensar eso trajera ánimos o fuerzas, sobrenaturales por cierto, para meterle más garra al estudio).

El calor me distrae, la pileta me llama, y mi cerebro lo único que piensa es en cómo exterminar y aniquilar esas risitas jocosas y despreocupadas de los chicos de al lado que parecieran verdaderamente disfrutar del agua de la pileta, salpicando y chapoteando, en un claro desmedro creciente de mi salud física y mental. Ya va a llegar mi momento. Nunca había ansiado tanto la llegada de las vacaciones. Será que espero algo, quién sabe.
Encima mi señora madre viene y, como si fuera a propósito y como si quisiera extraer lo peor de mí, me comunica lo fabuloso que está el día y lo hermoso que estuvo su recorrido por el centro.

Ya va a llegar mi momento. Por ahora a seguir divirtiéndome con la teoría del consumidor, de los costos, de la producción, del bienestar y el equilibrio general, de las estructuras de mercado de bienes y factores, y por si fuera poco con los varios teoremas del valor medio, las isocuantas y las isoclinas, las ecuaciones diferenciales, las demostraciones y mis amigos(?) los multiplicadores de Lagrange. (Parece como si supiera de lo que estoy hablando, no? já) (mentira mentira, algo sé, se los aseguro... )

Hasta el comienzo de mis vacaciones!


[Mi corazón, mi corazón es un músculo sano pero necesita acción. Dame paz y dame guerra.. oh yeah]


P.D. Hola ventilador, hacete amigo... no sos una ilusión óptica, date cuenta. Gracias.

9 dic 2008

Síndrome.

Leer palabras pasadas de una persona que ha crecido tanto en estos últimos tiempos hizo que me embargara una sensación tanto de orgullo como de un insípido dejo de amargura desesperante. Desesperante porque es inevitable verme reflejado en esa persona y percibo que realmente hemos tomando mucha distancia desde esa época.

Todavía sigo debatiéndome entre el bien y el mal. Y no bromeo con eso, ni mucho menos. Ciertamente me debato entre el bien y el mal, porque, créanlo o no, hay veces que me sobreviene pensar que lo que siento está mal, no es ético, ni moral, ni normal. Ya van casi dos años desde que abrí el blog con la esperanza de conocer muchas personas que me permitieran descubrir aquel otro mundo y aclarar mis dudas, sobre todo esa ‘confusión’ de la que me he dado el gusto de mostrar sus lados más tristes como aquellos más indiferentes o insólitos. En todo caso era un medio para desahogarme, de pincharme la cabeza y dejar escurrir mis ideas, mis creencias y pensamientos.

Lamento decir que sigo en la misma. Muchos dirán que, aunque no se note, uno crece con el tiempo y hay muchas cosas que saben madurar por dentro y que resultan imperceptibles a simple vista, pero que están y existen. Quizás crecí en muchos aspectos (de eso tampoco estoy muy seguro), o estoy mejor (que consuelo!) que antes, pero tengo LOS MISMOS miedos que antaño, las mismas preocupaciones con las que di origen a este espacio, tal vez algunas más atenuadas que otras, porque me permití conocer ese otro mundo que me era totalmente desconocido y que ahora ya no lo es tanto.

Ese otro mundo me intriga y me aterra. Ese mundo, que en un primer momento parece diferente al de cualquier otro, lo constituyen muchísimas personas y está lleno de diversas experiencias, de ensayos, de aprendizajes. Hay tantos casos diferentes que resulta difícil tener la certeza o la convicción de que vivir en ese otro mundo va a ser de tal o cual manera. Uno puede tener un modelo a seguir, pero tarde o temprano uno se dará cuenta de que de nada vale seguir o aspirar a vivir como alguien que en el fondo lo ha hecho en condiciones o en un contexto diferente y quizás mucho más prometedor.

Si fuera tan fácil saber lo que me espera del otro lado tendría la oportunidad de elegir entre una cosa y la otra, tendría la opción de seguir por este u otro camino; pero no, esto es tirarse a la pileta sin ver si está llena o vacía, o en todo caso es elegir entre lo que ya conozco y la nada misma, o, mejor dicho, entre este mundo y aquel otro que sólo conozco a través de mis prejuicios.

Me resulta tan difícil decidirme porque la decisión es difícil en sí misma, o bien porque es importante, sino la más importante que pueda existir. Estoy eligiendo cómo vivir, cómo quiero vivir y, de hecho, cómo viviré, y no si voy a ponerle mermelada o dulce de leche a la tostada. Me resulta difícil, como a otros les resultan difíciles otras cosas, porque existe el miedo a lo desconocido, y con él el miedo a que el otro lado, el otro mundo no sea ni tan lindo ni mejor que éste, con el agravante de que una vez pasada la frontera no hay vuelta atrás ni posibilidad alguna de arrepentimiento.

Es cierto que tal mundo no existe, el mundo es uno para mí, para él y para todos, y sin embargo pareciera ser que cada uno vive su propio mundo. Yo debería vivir el mío, pero como acabo de decir, todos vivimos nuestro propio mundo pero formamos parte de un todo mucho más grande que nos engloba y que nos hace pensar que es imposible hacer lo que uno quiere sin repercutir en todos los demás. Pero, en un caso extremo, supongamos que no me interese en lo más mínimo el mundo de los demás ni como repercuto en ellos, yo temo por mi propio mundo, por mi propia vida, por mi propio futuro.

Hay gente que cree que uno vive así porque prefiere caretearla, jugando a dos puntas y ver hasta donde llega. Todo lo contrario, me duele estar en esa situación. Me duele no poder ser sincero con los míos. Me duele no sentir realmente qué es lo que me gusta, y qué es lo que quiero.

He conocido gente que se ha tirado a la pileta y la ha encontrado vacía. No quiero eso. Definitivamente, tampoco quiero esto.

8 nov 2008

Diecinueve sobre el hombro.

¿Dónde dejaste el optimismo Joaquín!? ¿Dónde dejaste esas ganas de vivir que tenías antes!? ¿Dónde están esas esperanzas que te mantenían siempre expectante, alerta, dinámicamente contemplativo? No has dejado ni rastro siquiera de las cosas buenas, de esas cosas que te han pasado, y que ahora parecieran ser no muy frecuentes ni muy notorias.

Vas con los días amargos, se te caen los días, de amargos que son. Contestás con desgano, con malaleche, con rabia contenida. Ves como los demás disfrutan, ríen, se las arreglan alrededor. Vos también reís, y también disfrutás, a veces. Pero no dura ni la mitad de lo que les dura a ellos. Eso pensás, lo sé.

Sé que en el fondo creés que ésto es injusto, que no te merecés sentirte así, que hay tanta alimañana dando vuelta que tiene más dicha de la cual notás que en vos no es más que la presencia de una lastimosa ausencia.

No tengo las respuestas Joaco, en serio te digo, no tengo la solución. Sé que sentís que no podés más, que ya nada basta para poder volver el rostro con la mirada alegre, encendida; que todo te irrita, que nadie te puede.

Estás difícil éstos días. Incomprendible. Todo te parece mejor en los demás. Sólo dejás miserias en tu mundo. Te limitás a quedarte con lo peor, con el desánimo de saber que es prácticamente imposible, que es inalcanzable. Decís que ya hace rato venís con el andar desacompasado, desparejo, desproporcionado; que ya le perdiste gusto al rumbo.

Ya faltan muy pocos días para que tengas un año mas de vida y pensás que no ha sido un muy buen año. Que no fue tu año simplemente. Ni siqueira puede decirse 'sinpenanigloria'. Pena hubo y hay.

Sé que nadie a tu al rededor sospecha de todo esto. A nadie se le ocurriría pensar que ese chico tan bueno no la pasa tan bien como aparenta. Sería difícil hacerles entender, ni lo terminarían de entender.

Joaco, nosé! Nosé qué decirte. Me desconcertás. Y te sigo preguntanto, ¿dónde dejaste las ganas de seguir, de levantarte y creer que algo vale la pena, que estás por algo en este mundo. ¿Cuándo dejaste de creer que mañana puede ser mejor?.

Se te viene otro año encima y no podés seguir así.
Hacé algo pronto Joaco, los años pasan y no te esperan. Ya van casi diecinueve sobre el hombro, se vienen más, y vos seguís así.

1 nov 2008

Otra vez, sopa.

Todos deben pensar que soy un estúpido o algo por el estilo. Siempre quejándome de mi vida, reprochándole cosas, comparándola con otras, haciéndola patética, monótona, aburrida, triste, trágica, deprimente, con muchos 'sin' y sin muchos 'con'; y nunca haciendo nada para cambiar todo eso.
Ahora entiendo bien cuando muchos dicen que lo peor que uno puede tener es miedo, porque paraliza, no te deja hacer, ni avanzar, ni cambiar justamente todo eso. Lo primero que tendría que hacer sería vencer el miedo, más bien los miedos, ojalá fuera uno solamente.
Tengo muchos miedos gente, muchos. Me gustaría tener una vida como los demás, o por lo menos tener lo que se necesita para poder dejar de temerle a todo y largarme a vivir en serio, a disfrutar (lo que no significa cero sacrificio, cero esfuerzo, ni mucho menos cero disgustos), a sentir que cada día vale la pena y que no los estoy perdiendo, que no estoy desaprovechando mis días.
Me doy cuenta que harto a las personas con mis problemas y mis cuestionamientos, porque siempre son los mismos, nunca avanzo, nunca es algo nuevo, siempre estoy varado en lo mismo. Es como si me costara dar ese paso inicial, como si me resultara más difícil de lo normal salir de todo esto. Si pienso, ahora, lo que me frena es el miedo, ese mismo miedo que alguna vez tuvieron todos pero que segurmanete ya han podido superar. Si los pudiera resumir en uno solo diría que mi mayor miedo es el de arrepentirme, el de no sentirme lo suficientemente mejor como para decir 'fue un buen paso', 'hice bien' o 'no podría haber sido mejor'. La imposibilidad de volver atrás me mata, una vez tirada la bomba no se puede apagar.
Todo esto me hizo acordar a uno de mis primeros post, creo que fue el segundo, uno que escribí hace más de un año, donde describía alguno de mis miedos, y el único cambio que logro notar es que ahora tengo mejor identificados cuáles son, pero en definitiva siguen siendo los mismos, más exactos o mejor entendidos, pero en esencia no han variado absolútamente en nada. Miedo al rechazo, a la soledad, al que dirán, a mi familia, a mis amigos, a mi futuro. Increíblemente la lista sigue, pero de nada sirve seguirla completando si solo logro abrumarlos y cansarlos como siempre.
Me disgusta la posición en la que me encuentro, se siente como si estuviese acorralado, entre la espada y la pared como se suele decir, como si estuviera atrapado en un callejón sin salida, o en un interminable laberinto. Pero estaría volviendo a lo mismo, quedándome en lo amargo de lo que estoy pasando sin atreverme a cambiarlo.
Sinceramente no sé de dónde se pueden sacar fuerzas para poder salir de semejante embrollo.
Y mientras tanto los días pasan y yo ahí, parado, quieto. Veo como los demás hacen, deshacen, y rehacen. Quizás me esté perdiendo de muchas cosas, y si no hago algo pronto me voy a terminar arrepintiendo de no haber afrontado el fucking miedo al arrepentimiento. Envidio y admiro a todo aquel que pudo y puede, a quien no se deja estar y que sobre todo no desperdicia su vida en pensamientos que frenan, paran e inmovilizan. Ojalá, algún día, pueda llegar a hacer lo mismo.



[Escrito con llanto, nunca está demás un buen llanto.]

27 oct 2008

Así y asá.

A pesar de todo la vida no puede ser ni tan mala ni tan buena.
El murmullo crepitante de los grillos puede ser muy bello y a la vez insoportable; el calor del sol puede ser tan divertido y a veces volverse simplemente insufrible; pensar así o pensar asá, la vida está llena de matices, de aristas, de puntos de vista.

¿Hay algo que sea totalmente bueno o totalmente malo? Hasta un asesinato puede ser bueno si se arremete contra violadores seriales o contra delincuentes mayores; o el mismísimo robo, que si se comete contra grandes corporaciones capitalistas para poder hacerles un poco menos difícil la existencia a tanta gente necesitada, está bien.

Por lo pronto, desde chiquito yo me propuse ser bueno. Muy bueno. Demasiado. Reprimía maldad, hasta que salió disparada en forma de ironías y sarcasmos molestos. Algo es algo me dije, hay gente peor. Pero hay cosas, o simples retoños internos que empiezan por ocupar un hueco, un espacio (vacío o a medias lleno), que nacen y crecen casi sin darnos cuenta dentro nuestro, que maduran lentamente hasta apropiarse de significados y tomar fuerza propia, tornandosé fastidiosamente incontrolabres, y que al final resultan ser cosas totalmente contradictorias para uno y para todos los demás. Pero sobre todo para uno mismo.
Contradicciones que se funden en lo bueno y lo malo, en cuestiones tan básicas como ver si 'está bien' o 'está mal'. Si esas cosas, que al principio supieron ser imperceptibles a nuestros sentidos y que ahora han madurado a tal punto de no poder esquivarlas ni evadirlas, si esas cosas fueran realmente buenas no habría necesidad de mentir, o de ocultar, o de tantos problemas. No digo que para todos sea así, pero en mi caso, si algo escondo es porque ese algo no anda exactamente del todo bien. No anda bien ni conmigo ni con ellos ni con nadie. Entonces algo malo debe tener, algo malo debe esconder para que uno tenga miedo de sacarlo a la luz.
Otra vez lo malo y lo bueno, y lo relativo que puede ser todo esto. ¿Hay algo que sea totalmente bueno o totalmente malo?
Quizás lo malo lo impongan los demás, y uno termina por creérselo, uno termina por creer que todo es así, que hay que pensar así y que el mundo fue hecho para vivir así. Hay de todo y de todos los colores, hay gente que piensa y vive así, pero también hay de la otra, que piensa y vive asá.



A mi me gusta(ría) pensar asá.

7 oct 2008

Quiero que me pase.

Nosé porque a veces me siento volteado por ráfagas de una melancólica angustia pronfunda, como si empezara desde lo más hondo del pecho y terminara en el más lejano de mis sentimientos.

A veces, uno mismo es su propio enemigo. Y lo que es peor, el más cruel de todos.




We're from Barcelona - I'm from Barcelona






[Cuándo, dónde, cómo. Quiero que me pase. Cuándo! dónde! cómo!]

5 oct 2008

In bocca al lupo!

Aun no puedo creerlo. Sobreviví. Ni que fuera para tanto, es más, todavía me quedan dos largas semanas (en verdad son cortas, demasiado cortas para mi gusto..necesito el día osvaldo YA) en las cuales tendré que hacer uso de mis amplias y vastas aptitudes estudieriles para poder cumplir con todo lo que la santa sagrada facultad me exige que haga.
Por suerte ya pasé por dos parciales, y aunque los resultados no los sé todavía, es un peso menos en la mochila.
Es increíble como los hechos se suceden en el momento más inoportuno posible y cuando uno menos los espera. Concretamente, eso me ocurrió el jueves pasado, cuando los hechos me hicieron reventar de bronca y de risa al mismo tiempo (vieron cuando uno termina pensando 'leeeeesto, no me puede pasar NADA más', y pasa y pasa, ah! y pasa). En total, llegué al jueves durmiendo menos de cinco horas por día, lo que se tradujo inevitablemente en un cansancio acumulado terrible, y en un mal humor digno de ser mandado a la mismísima loma del carancho (?). El día anterior me había quedado desvelado hasta las tres de la mañana haciendo ejercicio tras ejercicio porque al otro día tenía mi última clase de análisis antes del parcial, y quería poder tener la oportunidad de evacuar mis dudas. Me levanté muy temprano para volver a los ejercicios hasta tal punto que me terminaron aburriendo, sabía todos los resultados de memoria y la verdad que esto hacía que no me dieran ganas de practicar. En el camino a la facu me enteré que el sábado (día del parcial) había asueto, o un paro de la universidad, a lo que mi cara respondió con una sonrisa enormemente gigantesca y mi cerebro dio un respiro. Para qué dije!, ni bien entro a la facultad, en la puerta había pegado un nefasto cartel que comunicaba a todos los alumnos y docentes que el sábado, por más asueto que hubiese, el parcial se daba IGUAL.

JA.
JA.
JA.

¬¬

Okey. Seguí como si nadie me hubiese dicho nada del asueto y mi cara se derrumbó en dos segundos. Cursé, evacué las dudas que pude evacuar y me apuré a sacar una fotocopia de un cuestionario sobre un trabajo de sociología que tenía que entregar al día siguiente (viernes). Con la fotocopia en mano me dediqué a pensar en todo lo que tenía que hacer para el viernes y para el sábado y emprendí camino a casa.
Como se imaginarán, estuve toda la tarde practicando análisis, hasta que después de cenar se me cantó EMPEZAR a hacer el trabajo de sociología. Parecía corto, unas doce preguntas y un texto medianamente largo que leer. Como la otra vez había entregado uno de esos trabajos a mano y me dijeron que lo tenía que pasar a máquina, lo empecé directamente en la compu. Qué ingenuo puedo ser a veces... empezar en la compu es fácil, pero terminar!, te la debo. Así un trabajo de doce preguntas, se hizo larguísimo, iba por la número siete y ya eran las dos de la mañana (reparar en el cansancio acumulado y en la carencia de horas dormidas, gracias.). Yo re felíz, en ese momento me faltaban cinco preguntas más. Empezé y terminé la número ocho: bien! me faltaban cuatro más. Cuando me quiero dar cuenta, giro la hoja de las preguntas y (maldito INGENUOOO) aparecieron por arte de quién sabe quién, diez preguntas más. Ahí sí, largué todo. Caliente, con bronca. En un lapsus de calma (0.399 milésimas de segundo) resolví imprimir hasta donde había hecho, y por lo menos entregar hasta la respuesta ocho. Enciendo la impresora, le cargo papel, aprieto el botoncito de 'imprimir', traga el papel de a poco, hace su ruido característico, mientras me voy a la cocina a tomar un poco de agua, vuelvo y ( leeeeesto, no me puede pasar NADA más!) las páginas "impresas" estaban totalemente en blanco, o en el mejor de los casos se podían alcanzar a adivinar unas líneas negras. Justo en ese momento se le tenía que terminar la tinta!
Sin más remedio que ahogarme en mi propia bronca, apagué la compu y me fui a dormir (como si eso arreglase algo). Osea, me había quedado, con todo esas horas que no venía durmiendo, con el 'hermoso' día que había tenido, hasta las tres de la mañana haciendo un trabajo que no terminé (hoy tengo que terminarlo sí o sí, mañana es mi última oportunidad :O ) y que ni siquiera pude imprimir.

El viernes pasó sin pena ni gloria. El sábado fue un día donde ocurrieron más cosas de las previstas, desde levantarme a las cinco para rendir el parcial de análisis a las 7:30 am (creo que rendí bien :)) , y sin dormir siesta tratar de terminar el trabajo (que no terminé), ir a ver a un tío que vino desde Méjico, ir a un concierto de piano (del maravillosamente maravilloso Bruno Gelber) y deleitarme con la interpretación de las mejores obras de Beethoven, hasta concurrir a un cumpleaños repleto de alcohol que duró (e increíblemente yo duré también) hasta las ocho de la mañana.

Ahora me esperan dos parciales más, asique blog, preprate para ser totalmente olvidado y tenido en el más lejano recuerdo del que jamás haya tenido. (Tanto no, ya volveré...)


Mientras tanto, remedio para cabezas tristes,





'Whatever gets you through your life 'salright, 'salright. Do it wrong or do it right 'salright, 'salrigh.'

[ Antes de que me olvide, CREPI IL LUPO! ]

15 sept 2008

Soledad - Jorge Drexler






"Ya pasó, ya he dejado que se empañe la ilusión de que vivir es indoloro. Que raro que seas tú quien me acompañe, soledad... a mí, que nunca supe bien cómo estar solo. "


[ Fucking ilusiones. Canciones que lo dicen todo... ]

11 sept 2008

queeeeeer -

Lo sé, ahora mismo tendría que estar leyendo una parva de fotocopias de esa materia que no sé si tendrá algo contra mí o si a todos les pasará lo mismo, pero en cada una de las clases el profesor de Sociología, con ese aire de fumador intelectualoide empedernido (no existe día que no termine sin olor a pucho en la ropa), siempre me deja pensando, inclusive por mucho tiempo después. Muchas veces fueron las oportunidades en que después de cursar sentí la necesidad de sentarme a escribir o de publicar algo de lo hablado en clase, sobre todo de la parte en la que me sentí tocado (es obvio que el feudalismo, la imaginación sociológica y la secularización me tienen sin cuidado).
Últimamente me ha pasado algo raro, no me siento para nada identificado con la cultura gay, si es que ésta existe. Siento que no pertenezco, que no encajo en esa cultura, en ese estereotipo, en ese modelo de vida que la sociedad dice que aquellas personas denominadas (y a veces autodenominadas) 'gay' tienen que seguir. Simplemente soy sapo de otro pozo, y eso muchas veces choca con mi realidad y me hace replantearme muchas cosas. Ni la música, ni la ropa, ni los lugares, ni la personalidad vinculados estrictamente con la cultura queer se me hace propio, ni siquiera me representa. No logro identificarme con la etiqueta de 'gay', aunque tampoco podría identificarme con los demás rótulos que andan divagando por las calles.
Esta situación casi existencial terminó de explotar en mi cabeza cuando en una de las clases de sociología el profesor empezó a irse por las ramas hablando de el significado de 'cultura' y de 'prejuicio'. Así llegó a algunas conclusiones que quedaron anotadas todas bien apretadas contra uno de los bordes de la hoja de apuntes, y lo que alcanzo a transcribir dice algo así:

"La cultura nos da identidad, la cultura indica como somos y como nos vemos como persona. Uno no tiene identidad hasta que no se reconcilia con el espejo. Cuando uno acepta lo que es la cultura es lo que nos da la identidad. Sentido de pertenencia."
"Los prejuicios simplifican la vida cotidiana, la percepción está llena de prejuicios. El sentido común es impropio, no observa sistemática y objetivamente, sino que percibe construyendo una serie de significados en donde entran en juego los prejuicios. Para vivir el hombre necesita de los prejuicios, y si no los necesitase, le sería imposible librarse de ellos. Para vivir el hombre necesita de los rótulos, de las etiquetas, que no son más que meros prejuicios."

Ahora seguro que pueden enteder porqué tanto palabrerío me hizo pensar tanto.
Según mis anotaciones no tengo cultura, no me reconcilié con migo mismo, no me acepto, no tengo sentido de pertenencia y además no encajo en ningún prejuicio.

Sálveme dios!

6 sept 2008

Amor escrupuloso.

Creía que no iba a volver a pasar, sin embargo mi cuerpo vuelve a tambalearse ante su más mínima y descarada insinuación. Ya había dejado de hacérseme costumbre y por poco olvido como es que quiebra los silencios, como llena los refugios, como empaña los cristales, como hace que uno llore almíbar por los ojos. Ahogo las palabras en un mar ofuscado de prejuicios y trato de ignorar la meliflua toxina que quizás ya corre por mis venas.

¿Son más ganas que otra cosa? ¿O es otra cosa más que ganas? No lo sé (está prohibido decir no sé).

Desconozco si hago bien, si pienso bien, si estoy en lo cierto, en la dirección correcta. Yo puedo oír que se acerca y que toca mi puerta, o el vidrio de la ventana, o que está bajando por la chimenea. Pero quién sabe si es real, si no son mis ganas, si no es más que un espejismo austero o una vaga ilusión que quema.

Pasos en falso. Eso es lo que no necesito, ni yo ni nadie. Por lo menos ahora, donde lo que menos espero es caer ingenuamente en la trampa y quedar atrapado en las redes de las que tanto me costó despegarme. Es como si las redes volvieran, las siento escurrirse entre mis poros, me arden las redes, me pican las redes y no puedo hacer nada al respecto.

Ayer sentí un deseo desesperante, y algo así como la agitación previa a que se abran las compuertas y las canillas, y se filtraron algunos recuerdos y otras barbaridades del pasado y del presente. Hoy en cambio duró menos de tres minutos y aquí estoy, escribiendo sobre ello. Cuando uno siente que está llegando no hay otra cosa que sentarse a esperar que ocurra o que escurra.

Habrá que dejarse llevar.


[Oltre le distanze, noi non siamo soli]

26 ago 2008

Imposible no sentirse identificado jajaj

Los exámenes que ya se vienen, por Capusotto.

A vos te hablo, pebete a punto de empezar a estudiar para el parcial de mañana a la mañana. A vos que con tal de no comprar un resaltador nuevo por amarrete/a te la pasas chupando ese marcador que era amarillo fluorescente y que ahora es un transparente mojado.

A vos te hablo, chico distraído, que resaltas sin prestar atención y al final todo el libro termina siendo una gran mancha verde (fluorescente, por supuesto).

A vos te hablo, con tu súper mini micro resumen, o sea 5 hojas de los dos lados, con letra mínima tipo para machete, flechas que traspasan hojas enteras, tachones y abreviaturas del tipo ec (economía), acum (acumulada), lit (literatura), pa (para) y otros monosílabos inentendibles que te hacen volver a la fuente original, léase 100 hojas de letra tamaño 4 escritas a máquina de escribir por aquella profe tan moderna que solo tiene 89 años y mal de alzheimer pero que se acuerda de aquella vez que le gritaste 'vieja pelotuda' y rezas todas las noches que para el final no te toque mesa con ella.

O a vos, que te la diste de vivo no haciendo un carajo en clase cagándote de la risa de todos los que copiaban y cuando te sentaste a estudiar descubrís que tus apuntes tomados en clase son puros ta-te-tis, mensajitos estúpidos (onda: ¿qué hora es? 9:15, ¿qué hora es ahora? 9:22) y dibujos que serían dignos de mandar a tu psiquiatra y tenés que urgentemente salir para la casa de tu compañerito traga más cercano y gastarte 10 mangos en fotocopias de sus apuntes que, obviamente no entendés porque la letra resultó ser cruza de zurdo con nene de 2 años manco.

Y a vos, que, pese a que tenés tus resúmenes, tus cosas resaltadas y todo en orden te colgas media hora pensando en EL o ELLA y que hubiese pasado si no le hubieras dicho lo que le dijiste y en su lugar le hubieras dicho lo que en primer lugar tenias pensado decirle que al final no te animaste a decir.

O que llamas hasta a tus parientes que hace 20 años que tenés (léase mas o menos casi toda tu existencia) y te colgas hablando hasta con el perro con tal de no tener que memorizar las fórmulas de esa materia que te gusta tanto. Y que te quedás pensando: ¿Y a mí quien me mando a ir a la facultad? ¿Si tengo mas de 18 y hago lo que se me canta? ¿Y si me meto a cartonear? O mejor, ¿si me tiro a ver tele y hago como si nada en la vida me importara y me convierto en una ameba desparramada por el sillón del living que lo único que hace es comer y dormir?


...NO, NO, NO,NO,NOOOOOOOOOOOOOOOOOO !!!!!!!!!!

Te va a agarrar tu papa, tío, mama, hermano mayor, abuela, verdulero de enfrente o el que sea que este pagando por tu educación y te compró todas las fotocopias, libros, anillados, exámenes, lapiceras, lápices, liquid paper (y además te cedió, sin saberlo, el vuelto) y te va a meter el resumen, el diccionario de portugués, el libro y hasta el profesor por el culo y mientras, te hace palanca con aquel famoso resaltador que ya no sirve hasta que te llegue al cerebro y por osmosis tus neuronas absorban el conocimiento.. y creeme, cuando te sientes al otro día para dar el examen te va a doler mucho, o te va a dar la desesperación típico 'no estudieeeeeeeee' y te quedás despierto hasta las 3 de la mañana con toda sustancia inorgánica, léase 10 botellitas de coca cola, 19 cafés, para luego acostarte y levantarte a las 5am para seguir estudiando hasta que el profesor entre al aula, o directamente vas a empezar a machetearte en el banco los 6 capítulos del libro, lo que se vio en clase, el trabajo grupal y los apuntes extra.


SUFRIDOS ESTUDIANTES
El día antes del examen...

La paradoja del tiempo: El tiempo transcurre, para uno, 200 veces más rápido que lo habitual. La velocidad de las agujas del reloj es inversamente proporcional al tiempo que resta para el momento del examen.
Se cae un lápiz al suelo, y luego de levantarlo sorpresivamente han pasado 10 minutos. Una breve merienda nos saca de golpe 45 minutos!
Frases más comunes: ¡¿¡¿¡YA LAS OCHO?!?!!!

Delegación de responsabilidades: Se resume en una frase: QUIEN CARAJO ME MANDO A MI A ESTUDIAR ESTA CARRERA... ME QUERÉS DECIR?!...' (Este síntoma se manifiesta repetidas veces a lo largo de todo el proceso, la noche anterior al examen...)
Nota: A partir de aquí ese fenómeno tan agradable, a veces, como es 'el sueño', se convierte en nuestro peor enemigo, torturándonos, traicionándonos (a las 3:00 AM se presenta con toda su fuerza), boicoteando con el pasar de las horas el normal funcionamiento de nuestros órganos, y comenzamos a experimentar torpeza motriz, dificultad para hablar, pensamientos inconexos, etc. A lo cual uno recurre a antiguas armas para este viejo enemigo: café, agua helada sobre la cabeza, azotes, etc.

Examen de conciencia y arrepentimiento:
En medio de una situación en que una hora vale la vida, uno comienza a recordar aquellas noches que se la pasó al pedo mirando tele, divagando en algún bar, o que se fue a dormir sin sueño.

Odio a uno mismo (comienza la debacle emocional y motivacional):
Recuerda que aquel café con leche con tostadas le impide hoy repasar la unidad 3, y supone que aquella vez que bajó a comprar aspirinas y se llegó a lo de un amigo, sea probablemente la causa del próximo
bochazo.

Cambio en el orden de los valores y principios:
Todos los valores que uno mamó desde la cuna se trastocan.
Frases más comunes:
-...mi vida por una cama...
-...doy TODO por 5 horitas más...
-...pago por el 4!!!...
-...te juro que si lo veo a este hijo de puta, le pego un tiro en la frente...

Incursiones filosóficas y metafísicas:
Con el pasar de las horas uno tiende a sacar la parte más reflexiva de nuestro ser, que en muchos casos denota graves alteraciones del estado psíquico.
Frases más escuchadas:
-...uno siente que no sabe nada, y va y le sale todo... el hombre es impredecible...
-...¿Por qué en la vida tenemos que sufrir así?...
-...para mi He-Man era trolo...
-...¿te pusiste a pensar qué al pedo están las cejas?...
-...¿qué hacés si te ganás las cien lucas de Expedición Robinson?...
-...Al final... ¿la mujer maravilla era o no era la mina de Superman?...
-...¿de dónde viene, 'por hache o por be'?...
-...me gustaría reencarnarme en una tortuga...

Evasión de la realidad:
Uno sueña con estar a 1.000 km. de distancia, si es posible en otra época, y si es en otro planeta mucho mejor (nuevamente síntoma 2, que cada vez se manifiesta con mayor intensidad).

Abandono: Nuestro verdugo 'el sueño' se vuelve casi invencible en esta etapa. Nuestro aspecto es lastimoso y el sueño genera efectos alucinógenos de lo más confusos. De golpe parece que las fuerzas nos abandonan, y nos preguntamos si todo este calvario tiene algún sentido.
Frases mas escuchadas:
- ...lo que no estudié hasta ahora... no lo voy a aprender en 2 horas... me voy a dormir...
- ...esto no lo van a tomar, no?...
- ...ma si!...se van todos a la puta que los parió...
- ¿¿qué son esos duendes que caminan por el techo??
(SINTOMA NUMERO 2 NUEVAMENTE)
¡Alerta!: Nuestro enemigo 'el sueño' no debe ganar: Se aconseja el uso de castigos corporales para pasar esta etapa.

Caos: En algún momento de la noche todos los síntomas anteriores se dan en forma simultanea provocando un shock en el cerebro del estudiante que desencadena los primeros síntomas físicos que por otro lado generan frases como estas:
- ...yo, en realidad, siempre quise estudiar periodismo...
- ... ¿y si me tiro por la ventana y termino con esto?...
- ...Vamo' al sur?!...
- ...no me presento...

Horas antes...
Síntomas físicos:
Esta etapa se caracteriza por los síntomas físicos, agravados por la falta de alimento, de higiene, exceso de cafeína, nicotina, alquitrán y estrés.
Síntomas más comunes: cólicos hepáticos, mareos, nauseas, acidez, diarrea, gases, arcadas, eructos, suspiros profundos, mareos, espasmos, tics, contracturas musculares, rigidez facial, contracciones estomacales, brotes en la piel, vista nublada, piel color amarillo claro, ceguera temporal, muerte súbita.

Principio de amnesia (¡¡¡No sé nada!!!):
De golpe uno quiere hacer un muy fugaz repaso, y ve títulos, palabras, definiciones (incluso escritas por nuestro puño), que uno juraría que en la puta vida las ha visto. Esto, a sólo dos o tres horas del examen genera nada menos que un estado de pavor y pánico incontrolables. (NUEVAMENTE SINTOMAS 2,3 Y 6)

Entrando al examen...
Al borde del abismo, uno solo quiere terminar con ese suplicio, ese calvario inhumano y cruel que lo humilla y rebaja a límites insospechados.
Frase mas común:
-Por favor, lo único que pido: ...¡¡que sea rápido!!...
El examen finalizado...

Opción A: Aprobado: Exhausto y aliviado se va a tomar una cerveza por ese trago amargo que quedo atrás y por el pronto restauro del normal funcionamiento psicosomático. Salud!!
Opción B: Reprobado: Exhausto y aliviado se va a tomar una cerveza por ese trago amargo que quedo atrás y por el pronto restauro del normal funcionamiento psicosomático. Salud!!

25 ago 2008

Ahora puedo respirar tranquilo.

Verle los ojos avidriados, húmedos, en fin, emocionados, verle los ojos emocionados y escucharle, con esa cara llena de ánimo vuelto de momento alegría, de momento una ténue expresión de algarabía (esa que tienen aquellas personas que todavía no entienden lo que les está pasando y no pueden disimularlo). Escucharle decir 'cuando entré a la sala, me sonrió'; e instantáneamente deducir en el silencio abismal que le siguieron a las palabras, una sonrisa, y deducir un suspiro, un respiro hondo, unos ojos repletos de emoción contagiosa. Cosas que no se pueden explicar, simplemente son, están y existen.

Esos ojos eran del hombre más duro y frío sobre la tierra (que ahora me demuestra lo contrario), mi viejo. La de la sonrisa, es de una persona que aún en estos días, sin decirme nada, me sigue enseñando lo indescifrable y sorprendente que puede ser la vida, y de la cual todavía seguiré aprendiendo por mucho tiempo más, mi abuela.

20 ago 2008

Una de cal y otra de arena

Hace tiempo me di cuenta que es muy difícil que todo salga totalmente bien, o por lo menos que todo sea perfecto, porque en realidad la perfección no existe. Hace bastante también descubrí que cuando uno se siente feliz y no lo piensa ni muy seriamente ni muy detenidamente, uno sigue sintiéndose feliz hasta el momento que comete el gravísimo error de darse cuenta de que es feliz.


Durante estas semanas sucedieron una gran cantidad de cosas, ya sean buenas o malas, lindas o feas, ya sea para el recuerdo o el olvido. Mis días tuvieron que lidiar con la falta de dinero (tuvieron? y ahora que!?) y más aún con la falta de tiempo, una de las razones por las que tardé en volver a dejar una nueva huella en estas páginas. Que no tenga tiempo ya no es novedad, ahora mismo estoy corriendo contra reloj, así que no podré extenderme mucho por lo que procuraré ser conciso y efectivamente breve (cerebro de economista, ouch!).

La semana pasada no había empezado del todo bien, con un nerviosismo y una ansiedad que no me dejaron dormir los primeros días, que surgieron, entre otras cosas, por el inicio del segundo semestre de la facu, mis viejos y sus intromiciones inoportunas, mi finde, la dobre vida, la sensación de esa soledad acompañada (o más bien compañía solitaria) que muchas veces he sentido y que ahora creo haber logrado aplacar. Recuerdo, entre tanto insomnio y pensamientos disparatados (ahora, desde lejos, puedo ver que lo son) haber agarrado un cuaderno y una lapicera y escribir:

"Son las 3.10 de la madrugada del lunes y no resistí, cedí ante todo en cuestión de unos pocos instantes. ¿Vieron cuando digo que soy de esas personas que acumulan y acumulan todo lo que les pasa hasta que llega un momento que explotan? Bueno, no resistí y exploté silenciosamente. Hace tres horas que dejé el msn y me dispuse a dormir, sin éxito. No pude pegar un ojo, me volteaba de lado a lado cada dos por tres, boca arriba, boca abajo, con o sin almohada, sin apoyar la cabeza sobre los brazos, respirando por la boca; lo intenté todo, mientras que mi cabeza empezaba (o terminaba) de pensar, de maquinar insistentemente, siendo el motor que provocaba el insomnio. De un momento a otro, estando en la cama de costado, con la cabeza sobre la almohada, lloré. Un llanto callado, repleto de sollozos quebrados, como cuando uno escucha llorar a un niño, un llanto silencioso, para no despertar a nadie el llanto debía pasar desapercibido. Sólo yo sabía que lloraba y yo era el único que escuchaba mi llanto. Así fue como exploté sin ser notado, pero exploté al fin. [...]"

"He llegado a un punto crítico, en el que ya no sé qué es lo que quiero, en el cual no sé para donde ir. Esto se debe a varias razones que tienen que ver sobre todo con la vida que estoy llevando ahora y con el futuro que me espera. Esta última semana que pasó, incluyendo los fines de semana, me hicieron reflexionar bastante, y hete aquí el resultado: la explosión. Fue una semana especial, un tanto extraña, salpicada de mensajes, cartas, encuentros, llamados felices y/o tristes, salidas, invitaciones, mentiras (por mis viejos), viajes, traiciones, todas cosas que me llevaron, directa o indirectamente a hallarme en este punto que di en llamar ‘crítico’. [...] "

Eso puede llegar a explicar todo un poco más, aunque creo que es mejor no aclarar más, mirá si oscurece... Además, sinceramente, no tengo reales ganas de recordar esos momentos, por el simple hecho de que no estuve bien, en fin, no estaba dentro de mis cabales jej (quién dice que aún no lo estoy?!)

Siguió el inicio de las clases, un poco entorpecidas por los horarios, las aulas, el fucking centro de estudiantes, las comisiones y los profesores; ver caras nuevas y caras viejas, amigos, conocidos, de todo un poco, aunque no pude coincidir con casi ninguno de mis amigos en las comisiones en las que me anoté (y sí,..una de arena je!) Fue desde ese momento en que mis horarios se hicieron imposibles, agenda completa, sin lugar para respirar siquiera, aunque siempre algún huequito me hago, los chicos facultativos (?) necesitamos tener vida, entendieron?

Terminó la primer semana de facultad y con ella, como corolario indefectible, empezaron las torres de apuntes junto a la cama, las madrugadas en la parada de micro, el lápiz mordisqueado, y un montón de cosas para leer y estudiar -no por nada digo que es difícil que todo sea perfecto!). Se vino el finde, sin padres y hermano en casa, y mi primer salida a un boliche gay-friendly. Previamente, organizando a las apuradas el sábado, fue el encuentro (internacional) con the humanist y nachito (si leés esto, buen viaje! espero verte pronto (: ) y el paseo por esas callecitas internas de Buenos Aires, Aeroparque y la fría Costanera gris. La noche estuvo fantástica, conocí a dos lindas personas que, junto a Dami y Pe, hicieron pasar el tiempo (y qué tiempo!) tan rápido que cuando me quise dar cuenta estaba en el tren, en el largo camino a casa.
Prosiguió un domingo familiar, viendo a una de mis abuelas actuar en el teatro (la peluca platinada de corte carré le quedaba tan tan tan bieeeen), y pasando el resto del día entre facturas, bizcochuelos y el infaltable mate amargo.
El lunes, un riquísimo asado (y postre y postre y, claro, más postre! -por cierto, rico, todo MUY rico-) en Peter & Co.'s house . Una salida fallida a Anchorena (lástima, en otra oportunidad conoceré), por un paro de trenes, y una vuelta un poco más temprana de lo que había previsto.

Me acabo de dar cuenta que dije (muy piadosa y desvergonzadamente) que iba a ser conciso y breve! (acaban de presenciar en vivo y en directo a un individuo tragarse sus mismas palabras ^^)
Cuestión, me sentía feliz, hasta que una noticia llegó para ponerle a todo un toque más agridulce. Resulta ser que internaron a una de mis abuelas y le detectaron un tumor en la cabeza. No me es fácil escribir ésto, y hasta dudé en darlo a conocer. Ahora trato de ir todos los días a visitarla, y de ver cómo va evolucionando. No puedo negar que ya he lloriqueado un poco a escondidas, pero yo sé que se va a poner bien, estoy seguro. Ahora hay que esperar a la pronta operación quirúrgica, y confiar en la competencia de los médicos. (socorro! ARENAAAAA!)

Así estoy, aprendiendo de lo que pasa (y lo que no), de todo uno puede sacar provecho, y como todo el mundo dice: hay que saber verle el lado bueno a las cosas.


Espero que la reconozcas.. llegó en el momento justo.
Gracias hermano!


[En momentos como éstos uno se da cuenta que los problemas que uno tiene ni se comparan con todo lo demás,..son tan insignificantes a veces..]

16 ago 2008

tra-tar

VOY A TRATAR (si, tra-tar) DE NO HACER NADA DE LO QUE DESPUÉS PUEDA LLEGAR A ARREPENTIRME.


(ya vendrán post más largos y explicativos, ..ya vendrán)

11 ago 2008

Punto y seguido.

Hoy no hay lágrima que baste, no hay lágrima que alcance. Hoy no hay lágrima que abarque todo lo que siento, todo lo que soy, lo que seré, lo que he sido.

7 ago 2008

y sigo estando lejos ...

Para vos, hemanu, para que sepas de qué estoy hablando..

Salvapantallas - Jorge Drexler


Tengo tu voz,
tengo tu tos,
oigo tu canto en el mío.

Rumbos paralelos,
dos anzuelos
en un mismo río.

Vamos al mar,
vamos a dar
cuerda a antiguas vitrolas.

Vamos pedaleando
contra el viento,
detrás de las olas.

Tengo una canción
para mostrarte,
talvez cuando vaya….

Tengo tu sonrisa
en un rincón
de mi salvapantallas.

Años atrás
de pronto la casa
se llenó de canciones.

Músicas y versos
que brotaban
desde tantos rincones.

Vamos al mar,
vamos a dar
guerra con cuatro guitarras.

Vamos pedaleando
contra el tiempo,
soltando amarras.

Brindo por las veces
que perdimos
las mismas batallas.

Tengo tu sonrisa
en un rincón
de mi salvapantallas
.

6 ago 2008


A veces es mejor no despegar, ni un momento si quiera, los pies del suelo...

4 ago 2008

De faltas y sobrantes.

Qué querés que te diga?! que me siento bien, que hace años no me sentía así de bien, uff mejor imposible! que la vida me sonríe, las cosas parecen sonreírme y yo (fantástico!) me río con ellas; que nada podría ser mejor; que me siento totalmente completo y que no tengo nada de que preocuparme; que ya no tengo problemas ni confusiones, que todo está solucionado y absolútamente resuelto; que ya no existen las quejas en mi mundo y que en mi boca ya no hay lugar para palabras tristes; que estoy loco de contento, que ya no hay porqué enojarse ni porqué sentirse mal; que no hay razón para sentir que ' no' que 'nadie' que 'nunca'; que tengo todo y no me hace falta nada, que me sobra inclusive y que rebalso de alegría.

Que bueno sería poder decir todo eso y más.

Pero no.
Nadie.
Nunca.

1 ago 2008

será?

No sé porque, pero estoy estable. En otro momento en mi misma situación estaría maldiciendo, triste, quejumbroso, insoportablemente negativo, pero no, estoy...estable.
Ayer me dijeron algo que me gustó: 'lo bueno se hace esperar', será?


"un dia, después de la guerra,
si después de la guerra hay un dia,
te tomaré entre mis brazos
y te haré el amor.

solo si después de la Guerra
tengo brazos;
solo si después de la Guerra
existe el amor".


J.Lennon

[hace mucho quería postear ésto, aunque no tenga que ver con nada, me chupa :P ]

29 jul 2008

oh yeah


Eran las ocho menos cuarto de la noche y yo estaba parado en una larga fila esperando un micro atrasado en la Terminal de Ómnibus de Retiro, creyendo que me quedaba, al igual que muchas de las personas que en ese momento, ya sea sentadas en el suelo, o sobre sus bolsos o simplemente cruzadas de brazos, estaban atentas a la ‘inminente’ llegada de de algún rodado en el andén número dos.

Previamente había estado a las corridas entre la muchedumbre que se comportaba como una colonia de hormigas drogadas, sobre todo a la salida del subte, era como si todos buscaran el mínimo resquicio o grieta para escapar o intentar llegar a tiempo a algún lugar, y yo subiendo escaleras mecánicas, pasando pasillos, cruzando calles, bordeando estaciones, enviciándome con el aroma a fritura barata de los puestos de comidas al paso, llevándome gente y equipajes por delante, evadiendo a los folleteros y a los vendedores ambulantes (tanto que uno osó detenerme con el puño de su mano, quien recibió un rápido empujón y una actitud claramente indiferente), caminando casi a trote hasta llegar a la santísima Terminal.

De santísima no tenía nada, colmada de gente hasta la mismísima saturación intenté abrirme paso tratando de alcanzar la escalera mecánica que lleva al segundo piso para sacar el boleto. No sé si me pasa solo a mí, pero cuando estoy apurado y tengo que caminar rápido, es como si la gente se diera cuenta y se interpusiera delante de mí, justo en el medio de mi fucking camino, y empezara a caminar muy lento, sin dejarme pasar. La escalera mecánica ascendente estaba clausurada, tuve que rodear todo el patio de comidas y subir por la otra escalera, lo que hice en un tiempo tan largo que la gente que se me interponía hubiese merecido la mayor de los reconocimientos y el mejor premio a la molestia del año. Saqué un boleto a La Plata por autopista, porque supuestamente es más rápido y en cuanto pude (justo se me rompió el cierre de la billetera y todas las monedas cayeron inoportunamente al suelo, teniendo que levantarlas varias veces, ayudado por el muchacho que estaba por detrás de mí esperando comprar su boleto, y que después terminó delante de mí en la fila para esperar el micro ¬¬) me dirigí directamente a los andenes de la terminal. Estaba tan apurado que no me había dado cuenta que de la puerta que daba hacia afuera, donde se encontraban los andenes, salía una larga fila a la que ni siquiera podía divisar el final de la misma, y como un acto reflejo me dirigí hacia uno de los esperadores y pregunté la pregunta más obvia que podía hacer,…y sí, era la fila del andén dos aguardando la llegada de la Costera. Para asegurarme pregunté tres veces más a medida que iba caminando bordeando la fila, mucha cara de cansado, de hartazgo, de calentura amenazante, de impaciencia y muy pocas de tranquilidad. Yo no era la excepción. Eran metros y metros de gente esperando la Costera a La Plata, y ya en la fila me enteré por las quejas de las señoras de adelante que había una hora y media de retraso y que seguramente el problema era por el reciente paro de colectivos en contra de la inseguridad. Escuché eso y ahí sí, empecé a transpirar. Lo peor de todo es que no podía decirles nada a mis viejos, había mentido y tenía que arreglármelas solo. Mientras tanto las personas seguían llegando y completando la larga hilera humana que cada vez se hacía más y más extensa; no faltaron tampoco aquellas que, como yo había hecho hace unos minutos, se pararon para preguntarme con cara de asombro si la fila correspondía a la Costera, SÍ SEÑORA, INCREÍBLEMENTE SÍ.

No sabía que hacer, nadie sabía! Y el tiempo pasaba y todos nerviosos, todos criticando, quejándonos, gruñendo, gritoneando; encima atrás tenía a dos mujeres con un par de críos insoportables y los retaban y regañaban, mientras que la parejita ‘feliz’ que se encontraba detrás de ellos empezaba a desesperarse, ya era la cuarta vez que la chica mandaba a su novio a preguntar en informes qué diablos pasaba, y volvía con datos confusos, que el último micro del día ya tendría que haber llegado, que nadie sabía nada, que había una demora en la autopista o en la entrada a Retiro, que era mejor tomar el Plaza en la calle, que en la boletería no le solucionaban nada.

En fin, lo único que tenía que hacer era esperar y eso hice. Pasaron cuarenta y cinco minutos antes de que llegara la tan esperada Costera. No era por autopista, había quedado en la mitad de la fila y aunque no me correspondía me colé así como si nada, desvergonzadamente, y preguntándole al chofer si podía subirme me subí y como no había asiento viajé parado. Varios más cometieron el ilícito, así que no era el único parado en el pasillo entre los asientos; no faltaron las quejas de las señoras grandes ni las risas de la pareja de al lado. Tranquilo, me acomodé en un brazo de un asiento, me saqué la campera y el buzo, la calefacción estaba al mango y el calor humano se hacía notar terriblemente, y saqué un libro para leer.

Como siempre, todo no podía terminar así, tan ‘felizmente’, en la mitad del viaje frenaron al chofer para hacerle un test de alcoholemia, o sea…NOS ESTABAN TOMANDO EL PELO O QUÉ!, lo único que nos faltaba era que el que conducía el micro fuese alcohólico y les aseguro que esa misma noche hacía una fiesta y todo. Por suerte le dio negativo, y seguimos con el viaje.

El ingenuo que piense que esto termina acá, se equivoca de una manera… No habían pasado ni veinte minutos que el micro frenó con todas las fuerzas y todos los que estábamos parados quedamos volteados en el piso y los que estaban en los asientos se sacudieron como electrocutados. Sí, esa fue mi noche muchachos!,..el micro había chocado, y no hubo persona que no se acordara de algún familiar del queridísimo chofer, o de los chicos del gremio jej. Por suerte no hubo ningún herido, pero [no me voy a quejar más pe, te lo aseguro jaj] porqué tenía que ser ese día, y porqué esa noche! Al final, mucha gente se indignó y se bajó del micro porque subió un tipo ofreciendo un viaje directo a La Plata. Yo no estaba para irme con un desconocido así que aproveché y tomé un asiento, y esperé (NUEVAMENTE) que todo se arreglara y emprendiéramos viaje.

Llegué a la parada y bajé fundido, no había ningún taxi a la vista, tuve que caminar veinticinco cuadras (confieso que diez las pasé corriendo, quería llegar a mi casa!) y por suerte (suerte??! de qué hablo!) tomé el último micro que estaba en servicio antes de que lo cortaran, y llegué, ...vivo, a mi dulce hogar.

Una vuelta a casa para el olvido (o para el recuerdo?). Una vez más, la suerte me acompaña (sarcasmo al máximo, oh yeah).

28 jul 2008

BUENOS AIRES

Y la ciudad ahora es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esta puerta he visto los ocasos
Y ante este mármol he aguardado en vano.

Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana, aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.

Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana

Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto.

J. L. Borges



Desde hace tiempo ya, la vuelta desde Buenos Aires en la Costera camino a casa tiene unos tintes de melancolía acuarelable; de repente los ojos se me llenan de un vapor condensado, de un brillo que esconde nostalgias, pesadumbres, recuerdos, y un sentimiento extraño de soledad y distancia, de estar alejándome y volviendo nuevamente a este otro lado del tejido.

Buenos Aires se ha vuelto para mí mucho más que un buen lugar para estar, sino un cofre donde guardo mis más preciados momentos, sí, aquellos! los mismos que me emocionan cuando miro hacia afuera del micro apoyando mi cabeza sobre la ventana contemplando la hermosura del río, la inmensidad del mar y del océano junto a la frialdad de las nubes y el crudo cemento de la autopista. Es el sentir mismo de momentos pasados, de estar tejiendo un destino diferente en una ciudad diferente, especial.
Es cierto, cada vez me cuesta mucho más desapegarme de las grandes avenidas, de las plazas llenas de verde, de las subidas y bajadas, de los subtes y los trenes, de los cruces abarrotados de gente, del aire cosmopolita, de los afectos y mis recuerdos. Así como lo describe Borges, Buenos Aires se está convirtiendo en un espejo de mis aciertos, de mis fracasos y humillaciones; quizás sea el espanto, o no, pero lo que sé es que, indudablemente, sea cual fuere el motivo, la quiero y la extraño cada vez un poquito más.

27 jul 2008

Reiré.

Tranquilo, no todo es como parece. No todo es como creés que es. No todo es tan negativo, ni tampoco tan pésimo. Dejá lugar a las cosas lindas. No te empecines en pensar en lo malo, en lo difícil, en lo complicado, en lo desafortunada que es la vida. No todo es como creés que es. No te dejes embargar por sentimientos crueles que no le hacen bien a nadie, ni a vos ni a los demás. Dejá de fijarte en la desdicha, no vale la pena. Detenete en lo que tenés, aunque sea poquísimo, aunque creas que a nadie le gustaría estar en tu lugar, aunque veas que todo sale mal, que no podría ser peor, aunque percibas una mala racha, aunque no todo se dé como querías o como lo tenías pensado, aunque pasen cosas que te quiten el ánimo, que te enojen y que te dejen con bronca en las venas; no hagas caso, todos tienen momentos y momentos. Tranquilo, ya vendrán tiempos mejores.

El que ríe último, ríe mejor.

24 jul 2008

aah!

Ayer sentí el verdadero peso que tiene llevar algo así como una especie de doble vida, y desde ese entonces el tema no deja de retumbar en mi cabeza. Tengo todas las palabras amontonadas entre la lengua y el paladar, pero están tan agolpadas y pegoteadas una con la otra que me es difícil decirlo todo. Ahora es mejor callar.


20 jul 2008

Distancia.

" [...]-Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú tendrás estrellas que saben reír!
Y rió nuevamente.
-Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicarás: "Las estrellas me hacen reír siempre". Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada..."

El Principito, Antoine de Saint Exupéry



Hay tantas cosas que podría decir en un día como hoy en que se percibe esa especie de ánimo festivo, esa cálida sensación de bienestar incomprensible, ese extraño modo de ver las cosas de otra manera. Hace unos pocos días nomás me di cuenta que todo eso que se puede percibir tan fácilmente y atropelladamente en este día no es nada de eso y es todo eso y mucho más todo junto; es algo tan importante y esencial que de tan sólo nombrar la palabra se nos estruja el cuerpo y el pecho se nos ensancha, se entibia el corazón y se calman los bullicios internos; no se percibe más que ese no sé qué en el aire, es simple, no es más que amistad. Descubrí entonces que la amistad es tan indispensable para sobrellevar los días y la vida misma, que resulta ser aquello más importante después de la familia, aunque a veces la supera, incluso con creces.

La amistad es algo tan difícil de explicar, yo diría que es una de las raras formas que tiene el amor, aunque mucho más complicado. Lo que no puedo desmentir es que es tan necesaria como el agua misma, o como el aire que respiramos. Me pregunto, de qué serviría vivir sin amistad!?, ya lo decía Cicerón al afirmar que la vida no es vida sin amigos, explicando que si un hombre cualquiera subiera al cielo y contemplara la naturaleza del universo entero y la belleza de los astros azules, la maravilla de tal visión no le daría, como debiera, la más intensa felicidad, más bien le daría un disgusto, porque no tendría a nadie para contárselo.

Es así, los amigos nos dan sentido, nos brindan apoyo, exterminan las preocupaciones o las alivian, nos permiten crecer y entendernos, calman tempestades y reproducen alegrías, hacen que todo parezca más fácil o aunque sea menos imposible; por eso en el post anterior (y recién ahora lo entiendo) escribí sin darme cuenta y casi inocentemente ' siento que pertenezco, que soy y que tengo', era eso mismo, la estaba percibiendo, sentía que se me estrujaba el cuerpo y se sentía bien. Me sentía repleto de amistad y no lo cambiaría por nada.

En mi vida he tenido la oportunidad de conocer a muchísimas personas, de todas clases, tipos, índole y naturaleza, y muchas fueron o todavía siguen siendo mis amigos. Pero lo que es cierto es que me costó mucho dar con aquellas que realmente valieron y valen la pena, y fue difícil toparme con aquellas a quienes considero verdaderamente mis amigos. El título de este post hace referencia directamente a la relación con mis amistades, ya desde chiquito, cambiando de provincia en provincia la distancia se fue apoderando de mí e fue alejando y dejando amistades por aquí y por allá, repartidas por todos lados, dejando lazos a la distancia. Cuando empecé este blog, y en varios otros post, la sensación de no tener amigos fue muy fuerte; en realidad tenía como todos, porque en verdad ahí estaban, pero al no poder contarles lo mío, ni hacerles saber quién era yo realmente, la amistad nunca llegaba a completarse ni a consolidarse de tal manera que pudiese percibir que la tenía. Pasó el tiempo y las relaciones cambiaron, mis amistades se fueron completando solas sin tener que revelar la denominada 'confusión', y aparecieron personas nuevas (nunca terminan de aparecer!) que realmente cambiaron mi vida. Muchos de ellos hoy en día están lejos, y me gustaría que supieran que me hubiese gustado enormemente haber pasado este día junto a ellos (y todos los demás también), pero que aunque la distancia geográfica que nos separa sea inmensa (o no tanto) siempre estarán aquí cerca, al lado de la almohada o sentados en mi corazón. De pequeño, sobre todo durante esas largas mudanzas donde tuve que volver a empezar de cero varias veces, si me sentía solo, tenía una rara costumbre: salía al patio de noche, y así como estaba me ponía a contemplar las estrellas pensando que mis amigos también las miraban y de ese modo los podía tener bien cerca mío.

Sé que muchos de mis amigos no están ni enterados de la existencia de este blog, otros pasan y otros ya se olvidaron, pero si alguna vez lo leen sepan que los quiero muchísimo, que los tengo siempre presentes (aunque a veces no lo parezca), que haría y daría lo que sea por ustedes (si, por vos amigo!), que muchas veces cometo errores pero es junto a ustedes con quienes puedo corregirlos, y que les debo mucho porque gracias a ustedes he podido superarme y ser, en gran parte, lo que soy ahora.

En este día tan especial, el día del amigo, me gustaría agradecer a todos aquellos que me han soportado desde chiquito o desde hace unos meses o días; a todos aquellos que estuvieron, que están y que seguramente estarán por mucho tiempo más; a aquellos nuevos o a los de siempre; a todos ellos, mis amigos, GRACIAS y ¡FELÍZ DÍA DEL AMIGO!.

[...y al diablo la fucking distancia!]

13 jul 2008

Son sensaciones.

Me fue inevitable reprimir esa lágrima que se hinchaba en el ojo y que en el momento justo donde pasaba esa canción por los auriculares y retumbaba en mi cabeza junto al ruido que hacía el aire acondicionado del micro que nuevamente me llevaba de vuelta a casa, derribó la vergüenza a ser descubierta resbalando por la mejilla de aquel que no supo contenerse. Fue inexplicable; sería la noche que caía sobre la autopista o las luces confusas de postes fríamente artificiales y de estrellas ardientes las que infundían en mí esa extraña sensación de estar haciendo lo correcto, de ir por un buen camino, o al menos de sentir que algo está yendo bien; son sensaciones, ay si fueran certezas!.

Fue de felicidad, de sentirme bien , de darme cuenta de que pude (y puedo) superarme o inclusive sorprenderme a mí mismo. Da vértigo si me pongo a pensar más que un breve momento en esas pequeñas grandes cosas que se han sucedido en estas semanas. Hay muchas cosas que se cuelan en la garganta, que empujan contra sus mismísimas paredes pegajosas, que me oprimen la voz y no dejan más que sollozos que rasgan el aire.

Estoy lejos de todo pero a la vez tan cerca que tengo que pellizcarme para darme cuenta. Lentamente voy sintiendo que pertenezco, que soy y que tengo; no hay nada mejor que sentirse así, sin mayores preocupaciones, aunque las hay (por eso lo de 'mayores') y podrán, a su debido momento, ser tratadas y talvez resueltas.

El micro seguía su sabido camino sin saber que llevaba dentro a alguien, a una lágrima y un puñado de sueños a punto de ser descubierto. Me está pasando algo y creo que es bueno. Veremos si el tiempo me acompaña o dice lo contrario.


-> La canción que pasaron por la radio es justamente un tema que me trae tantos recuerdos, tantas horas en el piano, tantas emociones que fue inevitable pensar todo esto. En este caso la letra no tiene nada que ver (eso es lo que creo), nada más fue la melodía la que me trajo tales sensaciones...

Trouble - Coldplay



[¿Dónde estás que no te encuentro?]

12 jul 2008

Amor Gay

Por Arturo Pérez-Reverte

Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminando por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.

Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyando discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verde-gris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los vi cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.

Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adolescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.

A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuántos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas.


[Hermoso escrito del inigualable Arturo Pérez-Reverte que describe con gran maestría y sutileza aquello que de alguna manera deseo o aspiro, sería así como un gran y enorme (como también utópico) sueño poder estar con esa persona atravesando los puentes que se abren paso a través de la idílica Venecia. Esperemos que todos puedan llegar a entender, así como lo hizo Pérez-Reverte, que el amor gay es igual a todos los amores, no es ni más alocado, ni menos decoroso, ni más promiscuo, ni menos honrado, ni más extravagante, ni menos moderado, ni más bueno o menos malo que cualquier otra clase de amor sobre la Tierra. En estos momentos que me cuestiono tanto mi futuro, cómo será mi vida el día de mañana y si esa (o ésta) es la vida que quiero, me haría mucha falta hablar con alguien (ven Pérez-Reverte) que pueda aclarar un poco la niebla que empaña el pensamiento y que disipa las escasas certezas que detento.]

[ Este texto es cortesía de Dami (gracias!) y dado a conocer por Pe (gracias también!) ]

11 jul 2008

Entre los míos.

Ayer fue un día salido de la rutina, aunque, lo acepto, me gustaría que pasase a formar parte de ella. Fue un día en Buenos Aires, que como siempre empieza con un par de mensajes en el celular y el suscesivo micro hacia Retiro. Siguió con el tan esperado (por lo menos yo lo esperaba) encuentro con mi mejor amigo (cuando vos me lo dijiste ahí sentado en esa mesita al lado de la escalera como antelación al 'secreto', mi cara entera sonrió, hasta las orejas sonrieron) y el almuerzo. Pasadas unas horas fuimos al encuentro de otra persona a la que todavía no conocía y que me sorprendió muy favorablemente ;-) . Por vez primera, después de mucho tiempo me sentí verdaderamente y realmente a gusto en un grupo de amigos, porque con ellos no debí ocultar nada, no tuve que disimular ni siquiera caretear alguna situación o comentario. Me sentí entre los míos. Me sentí libre, suelto, cómodo, en fin se podría resumir en que me puse contento.
A modo de título informativo tengo el agrado de comunicarles que también ayer me enteré que promocioné las tres primeras materias de una larga carrera, lo que implica la entrada en vigencia total y completamente de mis correspondientes vacaciones. Esto hizo que me sintiera aún más contento, aunque en realidad me sentía más feliz por lo otro que por haber aprobado. Si hubiese desaprobado no habría importado, total estaba con dos personas geniales, pasándola realmente bien.
Contra todos los (mis) pronósticos el día resultó ser fantástico, ya había tenido varias juntadas con otros amigos en la semana y realmente lo de ayer no se asemejó a ninguna de ellas. No fue por la cantidad de cosas que hicimos, sino esos pequeños paseos, momentos, charlas y comentarios que (una vez más) me hicieron sentir que estaba entre los míos.
Extrañamente dejé de sentir esa terrible necesidad de encontrar a ese alguien. No me puedo entender. Trato de imaginarme la razón pero no llego a algo más o menos coherente. Es así, no siento esa necesidad apremiante, ese deseo desmedido que me atosigaba y me abordaba antes. Lo que no quiere decir que no lo busque o que no me guste estar con alguien, todo lo contrario, pero es cierto que ya no es más algo que me persiga y me atormente; si viene bien, sino también. No sé cuánto me durará esta sensación, esa falta de necesidad, quizás semanas, días, dos horas, no lo sé, pero ahora lo siento así, y no me parece que esté mal.
Ayer entendí que existen muchas formas de sentirse bien, de sentirse completo, o aunque sea menos solo. Ayer me sentí bien y me quedé con ganas de más. Será la próxima, y espero sea pronto.

[Gracias amigo confidente por el día tan lindo que pasé ayer! gracias a los dos, por hacerme sentir tan tan TAN BIEN. Espero que sea el primero de muchos encuentros más :). Hasta la próxima!]


7 jul 2008

Hoy mi blog está de luto.

Seguramente es una etapa cerrada, o no hay más ganas, no hay más tiempo para lo de antes, hay tantas cosas, que se yo. No importa (o sí que importa), yo me acuerdo de como nació, y ahora me toca ver como desaparece. No hay más nada que decir. Este blog está de luto, y va ser difícil no extrañar.

Hoy este blog está de luto porque el rinconcito verde ya no está más entre nosotros. Lo voy a extrañar lo sé, aunque va a estar siempre siempre guardado en algún lugar de mi corazón.

4 jul 2008

Vacaciones, punto y aparte.

Ayer fue un día totalmente atípico: un viernes, el primer día de vacaciones y todo lo que trae aparejado dicha situación. El día jueves lo había terminado yendome a acostar a las dos de la madrugada, y el viernes me desperté a las seis a.m. (como un día cualquiera de facultad) con las grandes expectativas de ir a ver y escuchar a Petinatto a Plaza Moreno, donde supuestamente iba a estar trasmitiendo el programa de radio. Me levanté, me bañé, me cambié, desayuné, me cepillé, me calcé la bufanda al cuello y salí directo a la plaza. Cuando llegué me pareció raro ver que no había mucha gente, como lo ameritaba el caso, sólo estaba armado el escenario de la radio pero ni A de Petinatto y compañía. Escuchando la radio me di cuenta que no habían podido viajar por algunos motivos personales, pero igualmente a la tarde iban a tocar algunas bandas en el escenario.
Empecé el día con el pie izquierdo, mi primer día de vacaciones y había podido dormir menos de cuatro horas! Volví descepcionado a mi casa, eran las ocho, y como soy de esas personas que una vez que se despiertan no pueden volver a dormir me aboqué a descargar tensiones en la computadora. Había comenzado la mañana considerablemente feliz o contento, y a fin de cuentas 'descargar tensiones' terminó dándose vuelta y resultando todo lo contrario. Me puse desmedidamente ansioso, pesimista, casi patético. Es en esos momentos cuando mi cabeza no para de enrrollarse y enroscarse sobre si misma, lo que hace imposible pensar razonablemente, y las emociones y pasiones hacen de las suyas. Traté de pensar en blanco y de todo lo que iba a hacer en el día para relajarme un poco, hasta traté de dormir obteniendo como resultado una hora de Joaquín acostado en la cama con los ojos cerrados (dormir no, dormitar), pero la ansiedad seguía allí. Volvía a la compu intermitentemente como si fuese un acto reflejo, como una válvula de escape, hasta que en un instante mi conciencia se hizo presente:

"Ahora pará! Yo te dije que iba a ser difícil, o no? No exageres tanto! No todo es TODOS o NADIE, no todo es SIEMPRE o NUNCA, no todo es BLANCO o NEGRO, TRSTE o FELIZ, SUERTE o DESDICHA. Haceme el favor y callate."

Respuesta casi inmediata pero meditabunda de Joaco:
"Mejor le hago caso al subconsciente, que de vez en cuando tiene razón, y voy a tratar de no exagerar por un momento, ni de ser extremista, y me voy a callar (de nada gente). Estos últimos días fueron un suceder de altibajos, de escalas de grises, de montañas rusas que iban desde la mismísima plenitud a la desgracia misma. A veces uno compara y hace mal, sobre todo si la comparación parte de bases malas, lo único que uno logra es reparar solamente en las faltas y en las fallas propias y en las virtudes y logros ajenos, lo que lleva casi inevitablemente a un estado de ansiedad-bronca-pesimismo realmente IN BAN CA BLE! (para mí y para todo el rejunte de gente que está a mi al rededor). Yo no tendré algunas cosas (que son justamente las que anhelo más apasionadamente), pero tengo muchas otras cosas que me hacen ser lo que soy y que trataré de no perder nunca."

Logré poner los pies sobre la tierra y arranqué con la bici hacia natación. Estaba de malhumor, es cierto, pero nadar realmente me hizo bien, es casi como una suerte de depuración, te oxigena y uno puede pensar mejor todas las cosas. Hacía frío, y aunque la vuelta a casa se hacía cada vez un poco más engorrosa ya que empezaba a llover, no traté de acelerar con la bici, sino todo lo contrario. Llegué totalmente fundido, me dolía toda la espalda, pero todavía me esperaba una larga noche en una juntada con amigos y amigas de la secundaria. No había podido dormir nada, estaba algo cansado pero no me importó nada y salí a comprar ropa, lo que hice en muy poco tiempo porque no me alcanzaba el tiempo para bañarme y llegar a tiempo.
Encontrarme con personas que hace mucho no veía me hizo bien, y verme con otras que veo casi siempre también. Me enteré de muchas cosas de las que no estaba al tanto, y con algunas hasta quedé verdaderamente sorprendido. Supuestamente íbamos a salir pero la previa se alargó tanto que se decidió quedarnos en la casa haciendo de las nuestras. Hacia el final de la noche me fui sintiendo un poco triste por no poder contarles a mis amigos todo lo que me pasa, sentir que ellos ni se imaginan todo lo que me ha sucedido durante estos meses y pensar lo bueno que sería si lo supieran, o tal vez no. La cuestión es que mi cabeza empezó a maquinar otra vez ese tipo de pensamientos, y como ya no daba más del sueño aproveché que una amiga se iba en auto para que me dejara en una parada de micro. Estoy casi seguro que alguna vez a esa chica (que la quiero mucho) le voy a terminar contando, porque creo que me entendería y lo que es mejor, intentaría aconsejarme o por lo menos me apoyaría.
Una vez en la parada esperé un micro casi una hora, habré dejado la marca de mi rastro en el suelo de tanto caminar en círculos pensando y pensando y tratando de sacar conclusiones. Imaginé la manera en que le contaba a mi amiga lo que disimulo desvergonzadamente e intentaba de figurarme sus respuestas tratando de explicarle todo lo que le he ocultado durante estos años. Imaginé también otra situación con un amigo al que quiero demasiado, y con el que quiero verme, y eslabonando palabras en el aire intenté armar una explicación lo más coherente posible sobre lo que sentía.
En cierto modo las vacaciones por un lado lo alivian considerablemente a uno, por no tener que preocuparse por estudiar ni nada por el estilo; pero al correr el foco de atención de la facultad hacia otros temas que habían permanecido (sin querer queriendo) relegados y pospuestos, produce como consecuencia un cierto nivel de estrés que no es muy agradable que digamos. En fin, así pasé el tiempo de espera, caminando en círculos, solo, y pensando en el medio de la noche que hizo las veces de confidente, y el micro no llegaba. Hasta que me di por vencido y crucé hasta la remisería de la vereda de enfrente para pedir un auto y terminar con mi día viernes. Jamás cabeceé tanto en una vuelta a casa, nosé cómo no me quedé dormido en el mismo instante en que me dejé caer sobre el asiento trasero, desplomado y agotado.
La cama se sentía más acojedora que nunca, y mis ojos, que podrían haber derramado una vez más algunas gotas de su bálsamo salino, se mantuvieron secos; era hora de dormir, el día había sido largo y había algunos temas pendientes que consultar con la almohada.

3 jul 2008

(!)

¿Para qué cultivar la moral y el intelecto si al final todo el mundo se termina fijando en el tamaño nasal o bucal, la sedosidad capilar, la contextura corporal, la pigmentación ocular y/o dérmica?.


[Suelo exagerar, me compadezco de mí.]

1 jul 2008

Recuperando.

Stuck inside of mobile with the memphis blues again - de CAT POWER



El blog necesita un cambio, qué creen? Ya estos colores me aburren, las formas me aburren, esos links desactualizados aburreeeeen. Voos aburríiis!! CALLATE.

Quiero que esta vez sea diferente.
Mes nuevo, vida nueva? Nono, no lo creo, pero algunos detalles pueden arreglarse, corregirse, repararse y hacerse de nuevo. Etapa de transisión decís?, puede ser, no lo aseguro, pero todo puede pasar. A mí ya no me sorprende nada amigo.

¿Que si estoy bien?, ando en eso. Recuperando. Mientras escucho música de propaganda barata que encontré por ahí..

30 jun 2008

Allegro, ma non troppo.

Cuarto post que escribo y ya nosé qué pensar. Es que me siento mal, anímicamente y ahora también se me cerró el estómago, me duele la panza y ya no sé como terminará todo esto. No sé que me pasa. Estoy nervioso, ansioso, con bronca contenida, emociones que no encajan. Ayer no pude pegar un solo ojo en toda la noche, daba vueltas en la cama, me volteaba a un lado y al otro, me levanté muchas veces a tomar agua, otras tantas me senté y traté de respirar hondo, pero nada funcionaba, tenía aceleradas las pulsaciones, fue horrible. Disimular no es el mejor remedio para nada, al final es peor. Me desquito con estas pobres palabras que no hacen más que encerrar la angustia y la ansiedad que me apoderan. No puedo pensar, no puedo estudiar, casi que no puedo hablar. Quiero terminar con esto ya, y veo que solo no puedo. Al diablo la ironía, las máscaras y el antifaz, estoy mal , que más da.
Ayer un rostro resbalaba por una lágrima, o viceversa; esto es el mundo del revés, todo está dado vueltas, o yo estoy dado vuelta y veo todo mal. Estoy mal. Nunca pido ayuda, no me lo permito. Orgullo, ansiedad, bronca, amargura, y sigamos sumando.

¿A dónde voy a parar? No sé, y estoy mal.

De chupar huevos..

"... en todo caso había un
solo túnel oscuro y solitario:
el mío."........................
.........................

El túnel, Ernesto Sábato

Al fin y al cabo es como si fueramos de dos mundos distintos. Somos dos túneles transparentes a través de los cuales es posible vernos, y están dispuestos de tal manera que se acercan tanto que se chocan, pero nunca (en ningún momento) llegan a tocarse. Hemos arribado a la mitad del año y sinceramente hoy siento que todo me chupa un huevo (y al carajo las buenas palabras y cualquier sentido de la ubicación) y me urge pensar que hay que empezar a llenar el túnel (auqnue no quiere decir que esté vacío, es algo diferente, hay que llenarlo). Dentro de éste pueden existir uno, dos, tres millares de túneles más que se entrecrucen y den vueltas de arriba abajo, tocándose; pero no el tuyo, ese está afuera, es otro mundo, escapa a mi razón el porqué de tal situación , pero así es y así tiene que ser. Ya sabré yo si me equivoco. Mi túnel me espera, y te veo, ahí estás,..AHHH, chocaste!, pero no me toca tu túnel. Tu túnel no, y me chupa un huevo.

Che, que desubicado..

29 jun 2008

Sólo eso.

Suspiro, y con el suspiro se me va un poco de este no sé qué que me causa estar yo no sé cómo. Si necesito algo sería aire nuevo, aire que sepa revivir a ese Joaquín que alguien supo perder, un aire que me reconstruya, que me haga de nuevo, desde la base, desde los pies hasta las mismísimas uñas. Que arme lo desarmado, que recomponga lo descompuesto, que acomode lo descolocado, y que sobretodo que haga que me brillen nuevamente los ojos, como antes, como alguna vez lo hicieron e iluminaban la noche, las miradas, las calles, era fantástico. Ojos opacos, ¿para qué?.

Aire nuevo, sólo eso, un aire nuevo.
¿Me lo merezco, no?

Lo que tiene que pasar.

‘Chiquilines en la vida hay que vivir el momento,
que no se juega descuento para sacar lo de adentro,
Aunque a veces todo duela y hasta el alma se te casque,
el corazón gana siempre cuando por fin despertaste.
La voz, los días, las penas, se van por la misma senda,
las penas que sean de otros, y la dicha, del que aprenda’

'Chiquilines'
Bajofonfo Tango Club
Lágrima Ríos


Hoy mi casa se ve un poco más sola. Las habitaciones prácticamente ordenadas, los pasillos de baldosas negras, los cuadros con fotografías de personas sonrientes, el lavarropas del lavadero repleto de sábanas por lavar, los sillones y el sofá, el ciruelo desnudo del jardín, la estufa de mi cuarto prendida y el olor a kerosén, las manchas de humedad en el techo del baño y hasta las rajaduras de la pared de al lado de la biblioteca están más solas. Las siento solas y por ende hoy mi mundo se pinta de un color solitario, se sumerge en la pintura de una soledad propia o de una soledad de las cosas que me rodean; porque la soledad es de uno y de las cosas. Hoy mi mundo está un poco más solo, y no es que pueda soltarme sino que veo desnudo el ciruelo y solas sus ramas, las paredes y unas sonrisas solas, y sola la estufa y la biblioteca y sola mi casa y yo sin soltarme.
Hoy Lágrima suena distinta, significa otra cosa, sus palabras se oyen solas en mis oídos, y en mi corazón ni pensarlo.

Las penas que sean de otros, y la dicha, del que aprenda.